miércoles, 22 de febrero de 2012

Buenos Aires Un nuevo Protocolo Facultativo para los procedimientos de adopción

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, a través del programa Acción Niñez, celebra la adopción por parte de la ONU de un protocolo facultativo para la Convención sobre los Derechos del Niño, relativo a un procedimiento de comunicaciones que permitirá la presentación de denuncias ante el Comité de Derechos del Niño.
Buenos Aires, 22 feb, Agencia Infancia Hoy.- El protocolo establece el procedimiento de comunicación a seguir en caso de violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes: la admisibilidad de las denuncias, la revisión y supervisión de las quejas y la resolución amistosa del conflicto. Así como el procedimiento de investigación en caso de violaciones graves o sistemáticas.

Las niñas, los niños y adolescentes y sus representantes podrán presentar denuncias por violaciones a sus derechos siempre que no les sea posible hallar una solución en su respectivo país y en el caso de que su Estado haya ratificado dicho Protocolo.

Luego de varios años de debate, la Asamblea General de la ONU adoptó este nuevo protocolo que sólo entrará en vigor una vez que un mínimo de diez Estados Parte lo ratifiquen.

La APDH La Plata vería con agrado una eventual ratificación del protocolo por parte del Estado Argentino. En consecuencia, asume su responsabilidad y acompañará la construcción de una acción coordinada entre las organizaciones de la sociedad civil para informar sobre el nuevo procedimiento de denuncias y promover la ratificación de esta herramienta.


(Infancia Hoy)

Encuentro Nacional "Voces y protagonistas de la Adopción hoy": videos

Encuentro Nacional "Voces y protagonistas de la Adopción hoy": videos

lunes, 13 de febrero de 2012

06/02/2012 - Se abre paso la figura del abogado del niño (Cap.Fed.)

06/02/2012 - Se abre paso la figura del abogado del niño (Cap.Fed.)

Adopción de niños o adolescentes: asesora da a conocer los requisitos para no cometer delito

Fuente: compactonea.com.ar
La provincia del Chaco adhirió al registro único de aspirantes a guardas con fines adoptivos. En él, únicamente podrán inscribirse aquellos que vivan en territorio provincial. Esto facilita el trámite, ya que las personas lo pueden hacer en la propia jurisdicción y como existe uno nacional, esos datos pasan a ese registro.

Esta base de datos provincial va a estar conectada con el registro nacional, lo cual facilita conocer los futuros adoptantes. Consultada Claudia Soria, asesora del juzgado del menor y la familia de Charata sobre el particular y lo que tiene que ver con las adopciones, dijo que “cuando hablamos de adopción nos estamos refiriendo a una institución legal que crea un vinculo entre el adoptante y adoptado similar a la que se deriva de la filiación, es decir entre padres e hijos”.



“Los niños, niñas y adolescentes por diversas situaciones ya sea abandono de los mismos por sus progenitores o grupo familiar o por situaciones que los colocan en riesgo para su integridad psíquica, física, moral, hacen que estos niños, niñas y adolescentes sean a veces declarados en estado de abandono y adaptabilidad. Esto no debería ocurrir siempre, porque por la Convención Internacional de los derechos del niño y la Ley 26.061 que es la Ley de protección integral a los niños, niñas y adolescentes, nos exige tanto al Estado nacional, provincial, municipal, que deben arbitrar todos los medios para satisfacer las necesidades de estos niños y su grupo familiar y tratar de mantener a ese niño en ese grupo familiar”, destacó a NORTE.



Así agregó: “Ahora, cuando hay situaciones graves como maltratos, abusos y se han agotado ya todos los recursos de trabajar con esas familias a través del equipo interdisciplinario, psicólogos, asistente social, municipio y no hemos logrado que esos niños estén bien en ese ámbito familiar, entonces ahí si se puede pedir, en ese caso me corresponde a mi como asesora del menor o privar a los padres de la patria potestad o solicitar a la Juez que se declare en estado de abandono y adaptabilidad”.



¿Quién determina que un niño está en condiciones de ser adoptado?

“Siempre es la Juez con competencia en familia, en este caso, en la cuarta circunscripción judicial, la Doctora Raquel Pellerano de Baigorri del Juzgado del Menor y la Familia la cuarta circunscripción judicial”



¿A qué se denomina una guarda con fines adoptivos?

“Para que se dicte una sentencia de adopción es necesario que previamente ese niño, niña o adolescente se entregado en guarda pre adoptiva, no debemos confundir la guarda pre adoptiva que se hace a los pretensos adoptantes ya que la Juez a través de una resolución, previo tramite de un expediente, ante el Juzgado del menor entrega ese niño, niña o adolescentes a los pretensos adoptantes en una guarda que tiene un plazo mínimo de 6 meses y una máxima de un año, para ver como se vincula ese niño con esa familia y es imprescindible que se de ese paso para después poder iniciar el juicio de adopción propiamente dicho para que la jueza de a ese niño en adopción plena o adopción simple”.



¿Qué significa adopción plena o adopción simple?

“Adopción plena es cuando ese niño es incorporado a la familia de los adoptantes y suprime el vínculo con la familia biológica, cuando el niño es menor de 6 años los pretensos adoptantes pueden solicitar se le agregue un nombre al que ya tiene y llevará el apellido de la familia que lo adopta. El código civil establece en que casos se otorga la adopción plena. En el caso de la adopción simple el niño no pierde el vínculo con su familia biológica”.

La doctora Soria agrego que “Para saber cuales son los requisitos de la adopción pueden entrar vía internet a Poder judicial del Chaco, allí se dirigen a Registro centralizado de adoptantes. Es muy fácil acceder.

Deben tener más de 30 años de edad, si son menores más de tres años de casados y sino los tienen es necesario acreditar que están imposibilitados para procrear”.



¿Que requisitos se solicitan?

“Acta de matrimonio si no son casados, si son viudos acta de defunción de la pareja, y en caso de divorcio el acta de matrimonio y la inscripción marginal de divorcio que debe constar. Certificado de domicilio. Certificado de conducta y antecedentes. .Certificado médico de buena salud física y mental. Certificado médico de imposibilidad de procrear (no excluyente). Informe psicológico sobre la preparación emocional de la pareja acerca de recibir a un niño. Esto es fundamental porque muchas veces desean adoptar pero al momento de la evaluación del equipo interdisciplinario no están en condiciones emocionales para recibir un niño”.

“Informe socio-ambiental por asistente ambiental matriculado. Acreditar ingresos con recibo de sueldo con certificado de ingresos en relación de dependencia y si es independiente certificado de ingresos expedido por un contador público y consejo profesional. Foto familiar de la pareja.”



¿Dónde deben presentarse estos requisitos?

“La audiencia la celebramos aquí en la asesoría del menor. Toda persona que quiera adoptar tiene que inscribirse en la Asesoría del menor, ya sea de la cuarta circunscripción o cualquiera dentro de la provincia del Chaco. Acompañar con la documentación y nosotros ya evaluamos con el equipo interdisciplinario a esa persona o pareja , que no necesariamente tienen que estar casados, a veces pueden se personas solteras o viudas que desean adoptar . Entonces se presentan y si la evaluación es favorable se hace una resolución, se los inscribe y se eleva eso al Superior Tribunal de justicia a la Sala primera en lo Civil del superior con un formulario donde se completan los datos, se hace por triplicado. Se encontrarán con unos numeritos que es un código donde se marca si desean un niño recién nacido, un niño recién nacido hasta un año y medio, un niño hasta los tres años o un niño mayor de tres años, hermanitos, con problemas leves de salud o que no les importe si tienen algún problema de salud y el sexo. El original del formulario se remite al registro centralizado, con el duplicado se forma el legajo y el triplicado se lo entrega a la persona. Si son de otra provincia deben comunicarse por vía telefónica y solicitar para fijar una fecha de audiencia”.



¿Desde cuándo está vigente esta modalidad?

“A partir del 16 de Septiembre del 2011 se firmó un convenio de adhesión entre el Tribunal Superior de justicia del Chaco con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación que trata de una Registro único de aspirantes a Guardas con fines adoptivos creado por la ley 25854 y a la que adhirió la provincia del Chaco por la ley 6811 nos comunican que únicamente podrán inscribirse aquellos que vivan en la provincia. Esto va a facilitar el trámite porque las persona lo pueden hacer en la propia jurisdicción y como existe un Registro nacional, esos datos pasan al registro nacional. Nos vamos a manejar con una base de datos. Vamos a estar conectados con el registro nacional, lo cual facilita conocer los pretensos adoptantes que están pretensos a adoptar”.

domingo, 12 de febrero de 2012

Adopciones: historias de amor, espera y prejuicios

"Durante el proceso pasás mucha rabia, pena y frustración. Pero llega el momento y se te olvida todo".
Leonel García

Patricia Ricamonte (45) había leído todo artículo existente sobre cómo explicarle a Facundo que era adoptado. Pero nada la preparó para tener que decírselo en un ómnibus repleto. A Facundo, con dos años, la curiosidad se la despertó una pasajera embarazada. "Mamá, que gorda"... "¿Un bebé?"... "¿Como vos y yo?"... "¿Por qué?"... "Ah...". Ella había elegido el nombre de su hijo -por Facundo Cabral-, hoy de 13, mucho antes de vivir su "embarazo de diez años", tiempo que transcurrió entre tratamientos médicos primero y una larguísima espera para adoptar después. Hoy se los ve felices. "¡Vos no sos mi mamá!", se defendía de chico ante un rezongo. "La primera vez que lo dijo me puse a llorar", recuerda. "Y a la segunda lo mandé a cagar". Pura psicología.

Daniel llegó en 2011, con dos años y medio, al hogar de Ana María García (41), su marido Hugo (40) y la hija biológica de ambos, Lucía (los nombres fueron cambiados). En su oficina de abogada hay un portarretratos de los dos niños juntos. Son parecidos. "Nadie en mi familia hace distingos. Los dos son mis hijos, divinos y maleducados. ¡Daniel ya me inundó la casa!". Lo conocieron en un centro del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU). "Divino, con una cara de pícaro que lo vendía". Lo usual es que la integración sea paulatina. Ellos le llevaron a Mateo, un perro de peluche, y él les dio un beso y un abrazo de entrada. Al otro día le preguntaron si quería irse con ellos. Aceptó. "Trabajamos mucho en hacerle su lugar en casa y que él participara. La hermana, de cinco, ayudó mucho". Él ya venía con varios meses institucionalizado o con cuidadoras. "Le decías de ir al almacén y él se ponía la mochilita y agarraba las cosas con las que vino. Había que reafirmarle que llegó para quedarse". Al principio, le pedía que se quedara con él hasta que se durmiera. "Dame la mano, mami", le decía. "Siempre me llamó mami". La mirada se le humedece.

Y hay casos muy distintos. Delfina es una belleza de casi ocho meses. Ella les marca el ritmo a sus padres Felicitas Da Silva (28) y Luis Rodríguez (28). Pero en este trío, la única no adoptada es la bebé. "Aclará que no nos conocimos en un `club de adoptados`. ¡Ya nos lo preguntaron! Fue una casualidad, nos presentó una amiga", jura Luis. Los dos bromean con el drama que supone algo tan simple como ir al doctor. "Te preguntan si tenés antecedentes. `Ni idea, soy adoptada`. Los médicos anotan que está todo bien, ¡y capaz que nos pelamos mañana!", ríe ella.



Episodios como el de Mía -la bebé de 16 meses que fue dada en adopción luego de un escándalo que incluyó a sus cuidadores, la Policía, la Justicia y hasta a familiares biológicos - ponen en el tapete la adopción y lo que trae aparejado: largos procesos, burocracia lenta, más gente queriendo adoptar que niños para ser adoptados, críticas al INAU -por ley y desde 2009 el único organismo habilitado para actuar en estos casos-, y sus descargos.

Entre 2001 y 2011 se inscribieron en el INAU 1.349 parejas o individuos interesados en adoptar. De ellos, solo 521 lo lograron (un 39%). En ese mismo período, 583 pequeños fueron integrados; un 70% tenía menos de 3 años, un 2% más de siete.

Pero atrás de todo esto hay historias de ilusiones y esperas angustiosas; dudas, preguntas que buscan respuestas y prejuicios; pero también de esperanza y amor.

ESPERAS. "Hola mi amor, te vinimos a buscar". En el Pereira Rossell, Regina, entonces de 12 días y hoy de ocho años, por primera cruzaba su mirada con su madre, Aurora Reolón (52), que se eriza al recordarlo. Patricia también se emociona. "Le dije `Hola Facu, soy tu mamá`. Tenía 15 días. Lo aupé y me olvidé de mi marido y del mundo...". Esto fue en un hospital de Uruguayana, ciudad brasileña 80 kilómetros al Norte de Bella Unión.

Aurora, diseñadora y directiva de la Asociación de Padres Adoptantes del Uruguay (APAU), no se queja del INAU más allá de su espera de tres años. "Pasás mucho enojo, tristeza y frustración. Te visita la asistente social, la psicóloga... Esa preparación es necesaria, pero hay mucho tiempo vacío. Pero llega el momento... y se te olvida todo".

Pero Patricia bufa pensando en los cinco años y medio que esperó en el INAU (entonces Iname) sin el final esperado. "Puros controles, si teníamos casa propia, un cuarto para el niño, miraban qué había en la heladera, era una invasión a nuestra intimidad bastante grande... la verdad es que con ellos perdí la ilusión". Un compañero de trabajo -ella es inspectora del Banco de Previsión Social- les dio la idea de adoptar en Uruguayana. "Fue todo a través de los consulados, muchos timbres, asistentes sociales, informes de psicólogos... Y ya a los ocho meses me llaman: mi hijo me estaba esperando". Pero no fue tan fácil. Recién allá les dijeron que debían quedarse un mes en Brasil para los controles psicológicos. "Me puse a llorar, no teníamos tanta plata. Una jueza nos prestó su casa, ¡y se vino a veranear a Uruguay! Fue un curso intensivo de cómo ser mamá sin abuelos, tíos ni nadie. El padre (hoy mi exmarido) se enfermó y yo terminé cuidando a los dos".

El INAU destaca haber reducido el promedio de duración del proceso de cuatro años y medio a tres y medio. No es fácil sobrellevarlo. La mayoría de los interesados ya tienen consigo la dura carga emocional de la infertilidad. Y considerar a la adopción como una suerte de maternidad o paternidad de segunda es tan nocivo como esconderle la verdad al pequeño, afirman los expertos (ver nota aparte). Lo cierto es que por motivos varios (enfermedades, separaciones, crisis económicas, embarazos, pérdida de interés, hastío por la espera o búsqueda de una adopción por fuera del sistema), 523 de los anotados entre 2001 y 2011 al final desistieron; dos más de los que lograron integrar a un niño.

La llegada de Lucía hizo que Ana María, anotada en 2002, quedara "al final de la fila". Su valoración del proceso es igual muy positiva. "En los talleres te surgen ideas y proyectos: si tu casa está bien o si te tenés que mudar. Sirven hasta para sacarte miedos y dudas. Una vez, a una compañera alguien le pregunto: `¿Estás loca?, ¿qué sabés de dónde vino el gurí?`. Quedó angustiada. Y le dijimos: `¿Por qué no le preguntaste en qué anda su hijo ahora?`".

"POBRECITO". Felicitas nació en Porto Alegre y fue adoptada desde Europa (su padre es suizo). El trámite duró año y medio. "En ese entonces se cuestionaba mucho en Brasil por qué se daban tantos niños en adopción al extranjero, y eso retrasó muchos procesos". Ya en Uruguay -llegó a los siete años- y en el colegio, contó ante toda su clase que era adoptada, algo que siempre supo. "La maestra llamó alarmada a mi madre a preguntarle cómo yo sabía eso. Y mamá, psicóloga, le dijo que no se debía esconder el tema".

A Felicitas y Luis les divierte apelar para esta nota a sus nombres "de nacimiento". Se excusan de dar los que están en la cédula (en general no cambian), los que usan. Él, artista, es hijo de una figura pública; ella trabaja en el mundo de la comunicación. "Es que aún hay prejuicios tipo `si es adoptado, tiene un problema`. Para mí no es que sea un tema tabú, ¡si no me hubieran adoptado no estaría feliz hoy, con mi hija y mi marido! Pero para mi carrera necesito que la gente me reciba bien sí o sí. No tuve malas experiencias, pero no quiero probar".

Ambos aseguran que nunca se sintieron discriminados por ser adoptados, algo naturalizado por ellos y por su círculo íntimo. Lo mismo dicen sus madres sobre Facundo, Regina y Daniel. Pero hay palabras o frases muy frecuentes, bienintencionadas o no, que duelen: "Pobrecito" (ésta equivale a una cachetada), "No lo rezongues, ya sufrió mucho", "Qué suerte que tuvo", "Andá a saber de qué vida lo salvaste". Otras pueden surgir desde el prejuicio (una mala conducta se explica "porque es adoptado") o desde la crueldad infantil alimentada en casa ("a vos te dejó tu mamá").

A estas frases, respuestas como resortes. "No falta quien te diga: `¿Lo adoptaste? Pobreciiiiito`. Y te dan ganas de acogotarlo...", dice Ana María. "No podes sobreprotegerlo porque es adoptado, ¡nada de pobrecito!", enfatiza Patricia. "En todo caso, la suerte la tuve yo, que con Regina pude ser mamá", tercia Aurora.

Regina tiene una sonrisa hermosa y es muy apegada a Aurora. El living está lleno de fotos de ellas y de Gabriel (52), padre y marido. Cuando Regina sea adolescente ella andará por los 60. No es lo ideal, pero ella dice tener una personalidad idónea.

Hubo otro factor que ayudó a unir sus destinos. Aurora hoy dice no recordar bien, pero que cuando la llamaron del INAU le dijeron algo así como que la bebé a adoptar "tiene rasgos distintivos de raza negra". Ella encantada, pero las parejas que estaban delante en la lista - "creo que eran tres... creo"- prefirieron continuar en la larga espera. "Yo les agradezco igual, porque me permitieron tener a Regina".

BÚSQUEDAS. El hijo adoptado siempre tiene derecho a saber sobre su familia biológica. Como miembro de APAU, Aurora dice que su mayor inquietud es saber si tienen hermanos. "A ellos sí tratan de buscarlos". Casi siempre, cuenta, no se pasa de una investigación documental. De verse con la madre le preguntan el porqué del abandono; no suelen ser reencuentros de telenovela. Por el padre rara vez hay interés.

Daniel aún es muy chico. Facundo dice no sentir mayor curiosidad. "Sería como conocer a otras personas más", se encoge de hombros. El caso de Regina es distinto. Aurora pide no exponer el rostro, precioso, de la niña. Como directiva de APAU, ella sí apareció en la prensa por el ultramediatizado caso Mía, pero no permitió que su hija viera nada. "Ella no puede ver que la adopción es una pelea de dos gallos de riña".

Es que Regina, explica Aurora, ya pasó la etapa "mágica": ya no es solo haber crecido en otra panza, es buscar los porqués. "Ella se está cuestionando por qué una madre tomó esa decisión. Eso hace que le aparezcan muchos miedos, a que me vaya o que me enoje con ella. Porque puede pensar que su familia biológica se `enojó` con ella. Pero los rezongos y límites se los tenés que poner igual". Criticar a la familia de origen -en tiempos pasados, directamente "borrada"- es totalmente negativo; la psicología hoy prefiere poner hablar de "delegación de maternidad" y no de abandono. "Tal vez esa mujer tuvo el último `huequito` que le quedaba para decidir que lo mejor para su hijo es que otros lo cuidaran".

De su origen, Felicitas supo lo que le contaron. "La mujer que me tuvo (así la llama) era de apellido Da Silva y me abandonó en un hospital. Viví tres meses con una enfermera. Y hasta que me fui a Europa me quedé con mi madrina, enviada por mis padres para los trámites, hasta el año y medio". Luis calificó como más "normal" lo suyo. Nació en Minas; su madre era empleada doméstica y menor de edad. "Por lo que sé, pasé del hospital a mis padres". Él se enteró gracias a la escuela. "Tenía unos compañeros que decían `vos sos adoptado`. Era como un insulto cuando alguien, cualquiera, hacía algo mal. Le pregunté a mis padres por eso, y ahí me comenzaron a explicar...". Mucho más tarde averiguó el nombre de su madre y abuela, y unas viejas direcciones. "Llega un momento en que querés saber... para bien o mal es un bache en tu vida". Nunca las fue a buscar.

Felicitas fantaseó alguna vez, de vacaciones en Brasil, con cruzarse con su madre en la calle. También se preguntó si tenía hermanos. Era, asegura, más curiosidad que cariño. "Antes capaz pensaba distinto. Pero ahora que soy madre te digo que... hay que tener ovarios para dar en adopción a tu hijo, sea en las condiciones que sea... hay que tener valor...". Por un momento, en su tono de voz aparece algo parecido a la gratitud. Solo por un momento, porque enseguida Delfina reclama la atención de mamá.

Cómo prepararse y cómo prepararlos
"Las personas, especialmente las parejas, mantienen una idealización muy fuerte de la maternidad y paternidad biológicas que les impide aceptar plenamente a la adopción como una vía diferente de construir esa paternidad", señala Beatriz Rama, psicóloga con una vasta experiencia en este tema. Si eso no se logra, difícilmente el vínculo con un hijo adoptivo sea positivo.

"El saberse adoptado es un rasgo de identidad del niño. Cuando la adopción es asumida auténticamente por los adultos de la familia se genera una forma natural de referirse a ella en el hogar y en las relaciones cercanas familiares, amistades y vecinales, que hace al hecho de que el niño `siempre sepa` que es adoptado y no hay un momento de información", agrega Rama. Con menor o mayor complejidad, siempre debe saberlo.

"En nuestro medio se tiende a discriminar lo que no está dentro de los modelos tradicionales. Por este motivo, resulta difícil que el hijo adoptivo en algún momento no se vea enfrentado a comentarios dolorosos. Si en la familia se pudo construir un vínculo de filiación fuerte, el chico encontrará dentro de sí formas espontáneas y creativas de hacer frente a esas dificultades", dice la psicóloga Graciela Montano, también experta en adopciones.

"En la medida que el niño fue entregado a una institución (hospital, INAU) no fue abandonado, fue cuidado (por sus genitores) de la forma que pudieron hacerlo, delegando la maternidad-paternidad. Y sus padres lo adoptaron porque no podían procrear pero que deseaban construir una familia y que ahora entre todos la están construyendo", añade Montano.

La cifra
404 Cantidad de anotados (familias o individuos) hoy para adoptar en las distintas etapas (inscriptos, entrevistas, inspecciones, talleres); 60 ya fueron seleccionados como aptos.

Mejora, pero con lentitud
En 2011 se integraron 73 niños a 65 hogares (incluyendo 8 grupos de hermanos), y se inscribieron 149 familias o individuos. Son los números más altos en lo que va del siglo XXI. Y sólo en enero pasado hubo 12 adopciones. Para este año, el INAU espera que se apruebe una ley que agilizará aún más la entrega de niños en condiciones de adoptabilidad a familias ya seleccionadas. "Si se quiere, la contracara de lo que pasó con Mía es que el sistema está funcionando", señala el vicepresidente del organismo, Jorge Ferrando. Eso sí: con lentitud. El jerarca reconoce que la selección de interesados en adoptar hoy lleva un año de atraso. Hay otros factores: adoptar un niño con HIV, con alguna discapacidad o enfermedad, de siete años o más, o de un grupo étnico minoritario es de una dificultad mucho mayor. "Se logra integrar a algunos de estos casos, pero es más... excepcional", lamenta Ferrando.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Ana Mato simplificará el sistema de adopciones en España

FUENTE:http://www.hispanidad.com

Hispanidad, miércoles, 01 de febrero de 2012
También pondrá en marcha un Estatuto para los mayores



La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha anunciado en su comparecencia este miércoles en el Congreso que está dispuesta a mejorar los sistemas de adopción y acogimiento para “actualizar y agilizar los procedimientos”. Muchos niños se hacen mayores en los centros de las Comunidades Autónomas, mientras muchas familias interesadas en adoptarlos pasan años de angustiosa espera embarcados en complicadísimos y tortuosos trámites burocráticos.
Ana Mato pretende acometer una “profunda reforma del sistema español de protección de menores”, cuya legislación se remonta al año 1996. Ha anunciado que elaborará un Plan Estratégico Nacional de la Infancia y la Adolescencia 2012-2015, en el que se abordarán temas como la prevención de adicciones, la protección de los menores en Internet y la lucha contra la obesidad infantil.
La ministra ha anunciado también que próximamente pondrá en marcha el Estatuto del Mayor que pretende salvaguardar los derechos de los mayores "frente a cualquier forma de discriminación" y garantizará "su participación social y su acceso a los servicios sociales". Se elaborará, según ha dicho, con la participación de gente de edad y en el ámbito del Consejo Estatal Nacional de las personas mayores.
El estatuto incluirá normas que refuercen "la humanización en el trato que reciben los mayores", iniciativas transversales de relaciones intergeneracionales y participación. "Estaremos especialmente vigilantes al maltrato y a la discriminación por edad", ha manifestado. Muy buenas palabras, pero ni una alusión sobre un sustituto más modesto a la Ley de Dependencia, paralizada por falta de fondos.
Mariano Tomás
mariano@hispanidad.com