jueves, 28 de julio de 2011

La Justicia define el futuro de una nena haitiana adoptada (San Luis)


Fuente:serfamiliaporadopción.org
Los padres adoptivos quieren que pase al cuidado de otra familia porque la nena no se adapta, dijeron

El Diario de la República


Debido a una denuncia contra la familia que adoptó a la niña, la Justicia decidió prohibir la salida del país de la pequeña Laisha, la haitiana traída en el 2009. La titular del Juzgado de Familia y Menores 1 Mariana Sorondo Obando tomó la medida basada en una presentación hecha por una persona allegada a la familia, o bien, del entorno escolar de la nena, ya que ésta habría insistido que regresaría a su tierra.
En una audiencia con la jueza, los padres adoptivos manifestaron su intención de entregar a la niña para que otra familia se haga cargo. Por la feria judicial, el expediente pasó a manos de la jueza Silvina Verónica Lafuente.
En diciembre de 2009 y cuando tenía tres años, Laisha fue adoptada por Osmar Sosa y su esposa Daniela. El motivo: darle una nueva vida a una niña condenada a la miseria de un pueblo que tan solo un mes después fue devastado por un terremoto que estremeció al mundo. Sin embargo, hoy en día, su futuro es incierto. En aquel entonces, la madre adoptiva dio su opinión luego de su experiencia tras su paso por Haití: “Los haitianos son personas muy duras, yo le decía al abogado que necesitaba sacarla de ahí a la nena y él me decía que las mujeres haitianas no lloraban. Pero yo tengo sentimientos. Ellos no tienen amor ni para alzar a un niño y besarlo. Será por cómo viven, por la pobreza, por lo que sufren”.
Sorondo Obando, en una conversación con El Diario de la República, contó que “la nena dijo que se iba a ir del país”. También se refirió a otros aspectos: “La denuncia no fue de maltrato ni de discriminación. Yo he ido con la trabajadora social y no presenta signos de este tipo. Hasta ahora no actuó el gabinete psicológico, lo que no significa que no lo hará más adelante”. Otra fuente judicial dijo que “no comprobaron el maltrato, tampoco el motivo de la denuncia, es decir, que los Sosa hayan tenido intenciones de irse a Haití. Éstos dijeron que Laisha no se adaptaba y por eso la quieren dejar a disposición de otra familia”. También aseguró que "desde el Juzgado de Menores enviaron un oficio en donde comunicaron a la Policía Federal la decisión de prohibir la salida de la nena del país; y otro, dirigido a la Dirección Nacional de Migraciones con el mismo objetivo que el anterior, y además, para que se regularice la situación de los papeles que faltan y que son exigidos por la ley. Por esto, los Sosa pagan una multa de dinero cada tres meses aproximadamente”. Y concluyó: “Esto sería un paso inicial, después de la feria se continuará con la investigación”.
Osmar y Daniela Sosa tienen cuatro hijos. A principios de 2009 tomaron la decisión de adoptar a Laisha, que entonces tenía apenas dos años. Antes de su arribo a la Argentina, la nena vivía en un orfanato haitiano con 74 chicos más, todos en condiciones de extrema necesidad y pobreza. Casi un año después, luego de sobrepasar duros obstáculos burocráticos en cuanto al papelerío y la presentación de la documentación a tiempo, los Sosa lograron su objetivo. Ahora, quizá su destino sea con otra familia.

13/07/2011 - Sí a la adopción (Cap.Fed.)


13/07/2011 - Sí a la adopción (Cap.Fed.)

Editorial I
Se trata de una ley que debería aprobarse con urgencia, porque para los chicos, esperar un día equivale a una eternidad

La Nación


Resulta muy penoso advertir que en torno a una institución maravillosa, demostrativa de un auténtico acto de generosidad y de amor, se agitan pasiones e ideologías políticas y posiciones filosóficas que colocan el debate cada vez más lejos de donde debería estar. Cerca del niño desamparado, o necesitado de una familia.
 
Existen 14 proyectos sobre la materia en el Congreso de la Nación, pero no parece sencillo que sus autores puedan acordar una iniciativa común.
Por un lado se declama el derecho a la identidad del niño, como si la ley actual no contemplara este aspecto y las sentencias de adopción no obligaran a los adoptantes a comunicar al adoptado su origen y filiación natural. Felizmente, hoy el ocultamiento del origen natural no es ya una preocupación de los adoptantes, ya que está culturalmente aceptado en forma mayoritaria que el derecho a conocer la identidad es inviolable.
Otros debates giran alrededor de la pretensión del Estado de erigirse en dueño del instituto, en desmedro de las organizaciones sociales privadas que tanto han hecho en la materia y de los propios jueces civiles que otorgan las adopciones y son mirados desde el poder administrador estatal con creciente e injustificada desconfianza.
Esta apropiación estatal llega hasta impedir que los padres de sangre que desean dar su hijo en adopción a una pareja determinada puedan hacerlo. La elección de los adoptantes por los padres es sospechada de transacción comercial, y, por ende, se la prohíbe. Nadie niega que deba ser cuidadosamente ejecutada, a fin de impedir la compra y venta de niños, pero no debería ser difícil someter la cuestión a un juez de la Nación, permitiendo el ejercicio de un derecho que aparece como más que legítimo y hasta deseable.
El problema vuelve a rozar lo filosófico; está claro que no se puede vender niños, pero también es evidente que éstos no son propiedad de nadie, y menos que menos del Estado. No podemos volver a las leyes de Esparta o a las de países que se arrogan el derecho de matar a los niños excedentes de su autoritaria planificación.
Otro tema principal que se debate, lamentablemente oscurecido por los casos de apropiación ilegítima de niños sucedidos durante la dictadura militar, es el de la familia de origen frente a la nueva familia adoptiva, o familia guardadora con fines de adopción. No hay ninguna duda de que lo deseable es que los niños sean criados por sus padres, en sus familias naturales, pero no a costa de los propios niños. Y aquí aparece nuevamente la ideología, disfrazada de derecho a la identidad, por nadie discutido, que llega al absurdo de preferir una familia abandónica, golpeadora y desnaturalizada a una familia sana que quiere al niño, y hasta lo ha ahijado por años. Esta doctrina puso en riesgo la integridad física de niños, y en algunos casos hasta su vida.
La Corte Suprema de Justicia ha sido muy clara en recientes casos al decir que, frente a los derechos del niño, no hay una preferencia legal entre familia de sangre y familia adoptiva o cuasi adoptiva, sino una mirada, desde el niño, que proteja su mejor interés. No es ésta la posición de algunos legisladores, que creen que el Estado debe restaurar la familia disvaliosa, para que recupere al niño que abandonó. Esta postura exhibe un voluntarismo ideológico, de lectura sesgada, y no parece positiva para una ley de adopción sincera, que pretenda promover este noble instituto.
Como argumento de apoyo a este equivocado enfoque aparece el de la pobreza; sin negar que en ocasiones la necesidad obliga a dar en adopción, no es legítimo sostener que ello sea así en todos los casos y se generalice en contra del instituto, sosteniéndose algo así como que la adopción les quita los niños a las familias o madres menesterosas en beneficio de las que pueden sostener a un niño.
También está pendiente el debate sobre la posibilidad de adoptar por parte de las parejas homosexuales, sobre la que se avanza sin estudios serios que analicen el impacto en la formación de la sexualidad y la personalidad de los niños. Nuevamente el problema no son los padres, sino los niños, y no cabe hablar de discriminación ante realidades tan diversas como la heterosexualidad y la homosexualidad.
Un tema más: está el nunca resuelto desequilibrio entre niños por adoptar y padres deseosos de hacerlo. Entre niños institucionalizados retenidos en institutos por años, percibiendo éstos una "cápita" por niño del Estado nacional, sin estadísticas serias, con padres que los visitan una vez por año para no perder un subsidio estatal. O el tema de las autonomías provinciales y el Registro Único de Adoptantes, excluyente de toda otra forma de adjudicación, con carácter nacional y escasa adhesión provincial.
La falta de reglamentación puede conducir al tráfico de niños que todos queremos evitar, pero su exceso hace que de pronto no haya más niños en condiciones de ser adoptados, y eso indica un tráfico clandestino que los registros únicos no han podido ni sabido evitar.
Es necesario romper la barrera ideológica y decirle sí a la adopción como institución deseada y apoyada por el Estado, sin excluir el esfuerzo privado, pero bajo el control de los jueces, que deben ser soberanos en la materia, recibiendo todo el apoyo logístico para mejor resolver.
Sería deseable un debate amplio y abierto, con todas las voces, para lograr consensuar una norma que promueva tan noble instituto. Hoy ésta debiera ser una ley prioritaria pues no hay nada más imprescindible para un niño que una familia.
FUENTE.SERFAMILIAPORADOPCION.ORG

martes, 26 de julio de 2011

Los niños esclavos de Sauce Guacho


Fuente:La Voz Ciudadanos

Acaban de ser rescatados ocho niños bolivianos que eran explotados en Jujuy. El Consulado argentino en Villazón, Bolivia, colabora con las investigaciones.


Nadie quiere explayarse. Con la reserva de detalles se intenta proteger a ocho niños bolivianos secuestrados de pequeñas aldeas para esclavizarlos en una finca de Sauce Guacho, una localidad situada a 35 kilómetros al este de La Quiaca, en la provincia de Jujuy.
La artífice del rescate de esos chicos, días atrás, fue Reina Sotillo, la cónsul argentina en Villazón (departamento Potosí), Bolivia. Desde 2007 inició una verdadera cruzada para combatir la trata de personas. El 5 de octubre de ese año, su intervención permitió capturar al primer “traficante” y también rescatar a la hija de un cacique, ¨Miss Ñusta”, la más linda de la tribu. Desde entonces, se han recuperado más de 600 menores bolivianos y/o argentinos, secuestrados para explotarlos laboral o sexualmente.
Hace dos meses, la cónsul recibió el angustioso pedido de ayuda de padres de paupérrimas y lejanas comunidades de Potosí y Chuquisaca. Sus hijos habían desaparecido y temían lo peor, porque existen sobrados antecedentes de organizaciones dedicadas al tráfico de niños entre ambos países.
En mayo, la Policía había liberado a 12 chicos (niños y niñas de 12 a 17 años esclavizados en otro establecimiento rural de Sauce Guacho). Algunos hacía más de siete años que habían desaparecido de sus hogares y sus familias los daban por muertos.
Con su experiencia, Reina Sotillo ha logrado ser el nexo entre instituciones bolivianas y argentinas (policías, gendarmería, cultos religiosos, organismos estatales de la niñez e infancia, la Pastoral Migratoria de San Pedro) y movilizar la búsqueda de menores secuestrados. La diplomática está convencida de que no se puede investigar en secreto. Lo primero que hay que hacer es “poner el grito en el cielo” para que los desaparecidos aparezcan. En numerosas oportunidades, los tratantes, al sentirse “cercados”, optaron por liberar a sus víctimas.
Voz de alerta. En el último “operativo rescate” intervino el juzgado federal a cargo de Wenceslao Cardozo, donde se inició una causa por trata de personas. La búsqueda de los ocho chicos se orientó hacia la zona de Sauce Guacho, teniendo en cuenta la liberación de las 12 víctimas que fueron esclavizadas durante años.
La cónsul argentina en todo momento sospechó que los secuestrados de esas aldeas lejanas eran explotados en algún campo de Jujuy o quizá de Salta. Ya en 2008, Reina Sotillo se sorprendió cuando se recuperaron niños que tenían las manos destrozadas y huellas en sus cuerpos producto de los trabajos forzados que hacían.
Con el correr de las semanas se logró ubicar a los bolivianitos buscados. El cuadro era estremecedor. Ante una consulta sobre el estado de los chicos, Reina Sotillo dijo que eran “explotados laboralmente, abusados, esclavizados y ferozmente maltratados por sus captores”.
Tras la liberación, el Consulado se unió a los esfuerzos del Centro de Atención Integral de Niñez, Adolescencia y Familia (Cainaf) y de la Pastoral Migratoria de San Pedro, donde alojaron a los pequeños.
Los profesionales brindaron asistencia de contención social y psicológica, aplicando protocolos establecidos por las leyes vigentes.
Previamente, los chicos fueron asistidos en el Hospital Paterson. La cónsul resaltó el papel que jugó el embajador argentino en Bolivia, Horacio Macedo, porque “en todo momento estuvo presente para orientar y dirigir una recuperación muy difícil y el regreso de los niños a sus hogares”.
“En lo personal –dijo Sotillo– agradezco a las personas e instituciones que ayudaron a resolver y a encaminar un drama que teniendo ribetes de profunda injusticia, de horror, se convierte en un escenario de cooperación y aporte para el bien, para el desarrollo del niño, la niña y el adolescente entre los dos países”.
Un flagelo mundial
Demasiados. La trata de menores de edad es un problema mundial que afecta a gran cantidad de niños y niñas. Según algunas estimaciones, cada año son víctimas de estos casos 1,2 millón de chicos.
Mano de obra. Son empleados como mano de obra barata o en la explotación sexual. Con frecuencia, ni los niños y niñas ni sus familias son conscientes de la amenaza que representa la trata de menores de edad, creyendo que lo que les aguardan en otros países son un trabajo y una vida mejores.
Redes. La trata de menores de edad es una actividad lucrativa y está vinculada a redes de delincuencia y corrupción. Dado que se desarrolla casi siempre en la clandestinidad, su detección resulta difícil. Comporta una vulneración del derecho del niño a crecer en el seno de un entorno familiar.
Discriminación. En ocasiones, estos niños y niñas que son víctimas de la trata de personas padecen incluso arresto y detención por emigración ilegal.

lunes, 18 de julio de 2011

Se reaviva el debate por la adopción

Fuente:La Mañana de Neuquen 
El abandono de un bebé recién nacido en la vereda de un hogar del oeste de la ciudad de Neuquén puso sobre el tapete la promoción de este acto que está protegido por la ley.

Por ROMINA ZANELLATO
En la provincia, funciona un registro único pero que todavía no logra ocupar todos los huecos que se requiere para asistir a la madre con conflictos con su maternidad.

Neuquén >
 El abandono de un bebé recién nacido, frente al hogar de las monjas Nuestra Señora de la Misericordia, reavivó la discusión acerca de la asistencia de embarazadas en el sistema de salud y la promoción de la adopción como alternativa cuando la madre tiene conflictos con su maternidad.
Aún se desconoce la identidad de la madre y las circunstancias que la llevaron a tomar la decisión de dejar al niño frente al hogar. Se presume que, por la evidencia, procuró su resguardo ya que lo dejó adentro de una cajita, arriba de un almohadón y tapado con una sábana, lo que impidió que el frío de la mañana del domingo pasado le cause daños a la intemperie. Además, lo dejó en un reconocido hogar donde hay monjas y profesionales encargados del cuidado de menores.
El día en que lo encontraron, Mery Catrileo, asistente social del Hogar de Menores ubicado en la esquina de Manuel Rodríguez y Belgrano,  dijo que "la persona que lo dejó sabía que esta es una institución donde iba a estar bien cuidado".
El bebé está, por un período de 30 días, con una familia sustituta luego de pasar los primeros cuatro días de vida en el hospital Bouquet Roldán, donde las enfermeras lo bautizaron con el nombre de Diego.
La Justicia interviene en dos causas distintas, desde el Juzgado de Familia con la Defensoría de los Derechos del Menor, donde trabajaron en conjunto para brindarle protección al bebé abandonado, y desde el Fuero Penal el Juzgado de Instrucción comenzó a investigar y ubicar a la madre por abandono de persona.
"Cuando se detectó la situación del bebé abandonado comenzó a trabajar el Juzgado de Familia quien informó al Registro Único de Adopción (RUA), el cual propuso una familia sustituta por 30 días. Si en ese período ningún familiar reclama al bebé comienza el proceso para que el juez dicte su estado de adoptabilidad, ese tiempo se respeta para garantizar el derecho de identidad del niño", explicó la defensora de los Derechos del Niño, Nara Osés.
En el caso en que algún tío, abuela o inclusive los padres reclamen al bebé se abre una nueva etapa de control por parte del juez donde se evalúa si se pueden hacer cargo del niño. En el caso que esto no ocurra, luego de los 30 días en la casa sustituta y declarado el estado de adoptabilidad del bebé, la directora del RUA deberá remitir al juez de Familia una nómina de las tres primeras familias que figuren en el registro para adoptar. El juez puede elegir entre esos pretensos adoptantes o rechazarlos de manera justificada y evaluar los que siguen en el orden de inscripción.

Adopción
Según informaron Erika Pedersen y Susana Pintos de la Asociación Neuquina de Padres Adoptantes, desde que se abrió el RUA en 2007 se registraron 200 familias para adoptar menores de los cuales sólo 25 obtuvieron un niño. Es mínimo el porcentaje de bebés dados en adopción, en general los pocos que hay son mayores de 3 años.
"El Estado falla al no poder detectar en las salas de salud o en los hospitales a aquellas madres que estén en conflicto con su embarazo y su maternidad, para brindarles contención y ayudarlas a encontrar la forma de no terminar como en este caso, abandonando al bebé, o como el que ocurrió en Rincón de lo Sauces días atrás donde se encontró un feto en el basural", opinó Pintos.
Ambas madres señalaron la necesidad de publicitar la adopción como alternativa cuando una mujer no quiera tener a su hijo. "Dar en adopción es un acto de amor", coincidió Mónica Belli, pediatra del Castro Rendón.
Sin embargo, la carga social de dar un hijo en adopción es a veces muy grande. "Hay que trabajar en la sociedad para desmitificar muchas cosas, quien da en adopción no debe sentirse juzgado por realizar alguna mala conducta como persona", manifestó Pedersen, quien está inscripta hace 6 años a la espera de un menor para adoptar.
Pintos manifestó que debe ser el sistema de salud el que contenga a la mujer embarazada que no quiera tenerlo para derivarla al RUA, "así se evitaría que caiga en manos de gente que la condene por pensar en entregar a su hijo o que le ofrezca dinero para darlo en adopción de manera ilegal, como sabemos que ocurre", señaló. No se tiene conocimiento en este caso en particular si la madre controló su embarazo en el sistema de salud provincial.

Maternidad
Belli, como miembro del equipo de atención de maltrato y abuso sexual infantil del número telefónico 102 del Castro Rendón, aseguró que como sociedad no se le permite a la mujer pensar en no querer tener un hijo.
"No está la idea legitimada de que alguien esté embarazada y no quiera tenerlo, y menos que decida entregarlo. Como sociedad no somos capaces de aceptar que una mujer puede no querer ser madre y esto se debe a que la estigmatización no puede ser revertida porque no hay otro mensaje", señaló.
Y, al pensar en la madre que decidió dejar a su hijo en un hogar, Belli manifestó que "no se debe tener una actitud punitiva con ella pero alguien debería explicarle que es importante para el futuro del niño saber su identidad, de dónde viene, quién es, para que así pueda fundar su psiquis de la manera más sana posible". Ya que, según explicó, el que pierde la posibilidad de crear su identidad de la manera más transparente posible es el niño abandonado, sin saber quienes lo crearon, bajo qué circunstancias, por qué lo dejaron.
La pediatra recalcó que debe respetarse el dolor de esa mujer que decide expresar que no quiere ser madre y que quiere entregar el niño. "Se debe comprender el dolor del desprendimiento. No desear ser madre no significa que no duela el hecho de dar un hijo en adopción", señaló.
Opinión
Un acto transparente y reparador
Por MÓNICA BELLI (*)
Desde el número telefónico 102 del Castro Rendón entendemos la necesidad de instalar la discusión a la luz de la Convención de los Derechos del Niño/a y de nuestra Ley Provincial 2.302 a los niños como sujetos de derechos, a quienes deben ser respetadas su identidad y donde el proceso de la adopción se convierta en un acto transparente y reparador. No en una nueva revictimización, como abundan tantos ejemplos que en lo cotidiano de nuestro hacer escuchamos y vemos.
Lugar respetuoso y reparador del dolor inicial por la pérdida de no haber podido y/o no haber sabido ser criado por su familia biológica, lugar donde se respete la existencia de una historia previa en ese niño/a. Lugar donde se le garantice en la medida que lo requiera la disponibilidad al conocimiento de esa historia.
Para poder hacerlo, hablamos de analizar en primer término la realidad de la infancia en el mundo que privilegia al capital y el mercado más que a los seres humanos. Los niños han formado parte de ese mercado para ser consumidos: niños maltratados, abusados sexualmente, en la calle, desaparecidos, en situación de trata, donde se les sustrae su identidad, niños apropiados, explotados, etc.
También debemos bregar por  cambiar la cosificación que se hace de ellos, ya que expresan en los sistemas de salud sentirse regalados por sus padres, vendidos, mentidos, expulsados, sin identidad, entre otras angustias.
Otro tema a abordar es la persistencia del mito del instinto maternal. La maternidad/paternidad es una construcción social, no es un instinto. Entonces para poder maternar, criar un niño, debe ser deseado, debe existir disposición interna para vincularse con él.
La adopción es uno de los caminos que permite restaurar derechos a los niños cuando su familia biológica no quiso o no pudo hacerlo. Ofrecerle a un niño/a una familia, cualquiera sea su configuración, que lo reciba con amor, de manera transparente, respetando su historia de origen, cultivando las capacidades maternales y paternales, son aquellas familias que han sabido pacientemente cumplimentar lo que la ley, "el registro", les propone como el camino más seguro para que el dolor, el duelo y ahijamiento garantice este esperado encuentro.

(*)Foro en Defensa de la Ley 2.302, miembro del Equipo de Atención al Maltrato y Abuso Sexual Infantil Nº 102

viernes, 15 de julio de 2011

La adopción y los niños que nadie quiere tener en su casa

Fuente:Mdzol.com
 
España elimina los orfanatos: los niños desamparados irán directamente a una familia que quiera acogerlos. Y por casa, en Mendoza, ¿cómo andamos? Todo el mundo habla bien de las adopciones, pero lo cierto es que las cosas no son tan simples como uno desearía: hay niños que, aun sanos y disponibles, nadie, pero nadie, quiere adoptar.

En España, dejará de haber orfanatos para niños menores de seis años. Avanza un proyecto de eliminación de estas instituciones, como parte de una reforma de la ley de la Infancia, letra que también autoriza la adopción de mayores de edad, pues autoriza que los mayores de 18 años puedan ser adoptados por las familias que los acogieron y con las que viven de forma estable.  

Allí, ni bien se apruebe el proyecto –que está “muy consensuado”, dicen desde el gobierno–, los niños de hasta tres años irán directamente a una casa de familia y los de 3 a 6 seis años, lo hará “prioritariamente”.

“Con este objetivo y el de evitar los "casos de desamparo" o vida sin familia de menores de edad -cifrados en unos 40.000 por el Senado- el Consejo de Ministros dio ayer el primer paso para reformar la ley de Protección a la Infancia”, publicó el Periódico de Aragón, según consultas en el Ministerio de Sanidad y Política Social.

En España, hasta la aparición de este proyecto, cuando una familia acoge a un menor de edad, no puede adoptarlo hasta que la Administración determina que los lazos con la familia biológica están definitivamente rotos. “Pero suele ocurrir que los trámites se alargan en el tiempo de tal manera que cuando el menor al que se acoge es ya un adolescente no da tiempo a adoptarlo antes de que haya cumplido los 18 años”, ilustra el diario ibérico.



Por casa, ¿cómo andamos?



Cuando se habla de adopción, está claro que todos coincidirán en simplificar los procedimientos oficiales, acortar los plazos y mejorar los mecanismos. Sin embargo, no son tan simples las cosas, cuando se baja al territorio de lo social. Para empezar, aclaremos que, contra lo que muchos puedan suponer, la gran mayoría de los chicos institucionalizados en hogares públicos tiene familia. O sea: no se trata de huérfanos, sino, más bien, de niños, preadolescentes y adolescentes en serio riesgo social.

Javier López es abogado y está a cargo de la Defensoría General de Derechos de la DINAF (Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia) dependiente del ministerio de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad. Hablemos con él.

“Está bien que se pretenda cerrar orfanatos u hogares. Nosotros trabajamos en la misma dirección. De hecho, hay un programa que se llama Familia Externa, que busca que los niños estén el menor tiempo posible en hogares. No obstante, lo primero es aclarar que la mayoría de los niños que viven en hogares tienen familia y los pasos son claros: primero es responsable la familia nuclear, después la familia extensa y en tercer término la comunidad”, explica el abogado.

“La Ley Nacional de Adopción 24779 marca distintos plazos para concretar una adopción. Para que se produzca debe haber desamparo moral y material y esto se determina luego de pasar por múltiples instancias. Además, los niños deben haber estado sin contacto con sus padres por más de un año”, comenta.

En Mendoza, según las últimas investigaciones se estima –porque las cifras cambian constantemente– que hay alrededor de cien chicos en condiciones de ser adoptados. A la par, hay unas 600 familias inscriptas con ganas de adoptar.

“El problema mayor que existe se da con los preadolescentes y adolescentes. A estos chicos nadie los quiere adoptar. Nadie los quiere llevar a su casa y ellos muchas veces no se adaptan a vivir en hogares. Para estos casos, por ejemplo, son imprescindibles los hogares, porque a esos chicos hay que darles alimentos, techo, ropa, educación… Ellos siempre van a necesitar un espacio de contención y nosotros tenemos que dárselos”, sigue López.

Sabido es por los expertos que un niño que resulta institucionalizado, asume un proceso muy difícil de revertir, “pero resulta que sus familias biológicas no terminan de irse y que, mientras siguen visitándolos, se mezclan situaciones muy diversas como negligencias, falta de roles parentales, historias de agresiones. Por eso, no es tan simple determinar un estado de adoptabilidad”, refiere el funcionario.

En síntesis: es positivo que quieran cerrarse instituciones públicas como los orfanatos españoles (considerando además, que, en España, nacen proporcionalmente menos niños). Sin embargo, en un país del Tercer Mundo como el nuestro, con tantas problemáticas sociales y abordajes complejos, no es dable pensar que deban cerrarse los hogares, aunque sí reducirlos, siempre pensando que es mejor para los niños estar con su familia biológica o adoptiva, antes que en un espacio estatal.



La adopción en Argentina 


La página jus.mendoza.gov.ar  publica un trabajo de una experta en la materia, María Ester Benchuya. Destaquemos algunos párrafos: “La adopción en nuestro país presenta marcadas diferencias según la región que se ponga bajo análisis. Si bien la ley 24.779 es de carácter nacional, las metodologías de trabajo y especialmente los procesos pre-adoptivos y de otorgamiento de la guarda son diferentes en cada lugar. No existe una ideología consensuada en todo el país”.

“Respecto de los niños en estado de adoptabilidad, nos encontramos que ingresan al sistema administrativo-judicial quedan entrampados en el mismo, aún ante claras situaciones en la que se demuestra la falta de deseo por parte de sus progenitores de ejercer la maternidad-paternidad. Quedan retenidos por el sistema, sin que se resuelva su situación, negándole a niño la posibilidad de egreso con una familia, sea ésta la biológica cuando ello es posible o una familia adoptiva, si fuera ésta es la opción mas saludable. La falta de premura para resolver estas situaciones provocan esa retención institucional del niño.

“En este punto debe advertirse que plenamente reconocido en la teoría y en la práctica que el infante humano necesita de otro para vivir, alguien que lo cuide, lo mire, lo mime y lo considere sujeto. Diferentes teorías y un enfoque pluriprofesional coinciden  en que para que el niño que nació tenga lugar de hijo se requiere de todo un trabajo.

“Se ha generalizado la práctica de dirigirse a las provincias, especialmente del norte de nuestro país, zona más densamente poblada, con el fin de conectarse con alguna genitora para lograr su objetivo de ser padres de un niño pequeño. Los futuros padres, en estos casos, no conocen y muchas veces no quieren conocer la historia del niño, ni las situaciones que llevaron a ese desprendimiento y entrega. La progenitora, por su parte, no es atendida por ningún profesional o institución donde pueda recibir apoyo, contención u orientación para tomar una decisión sin presiones y segura del delicado y complejo acto que está realizando. En muchos de los casos participan intermediarios que facilitan el encuentro entre el pequeño y los adultos. La creencia que ese niño vivirá mejor con los guardadores que con su familia biológica, creencia que es sostenida por el imaginario social, le otorga al hecho un fin benéfico y compasivo que justifica la violación al derecho a la identidad y respeto por el origen del niño.

“En estos casos hay cierta inconciencia sobre el hecho delictual, el que se encontraría justificado en aras del ‘interés superior del niño’, pero en realidad muestra una visión de los niños como objeto más que como sujeto, y por ello pasibles de ser comprados o vendidos por los adultos”.



Requisitos del RUA de Mendoza



Mendoza tiene un Registro Único de Adopción –RUA–, con un equipo interdisciplinario que labora al respecto. En él, se ha confeccionado una Lista Unica para quienes pretenden adoptar, ya sean del Gran Mendoza, del interior de la provincia o de otras provincias. Actualmente, el único lugar donde se realizan inscripciones es en el RUA.

La documentación que debe presentarse: acta de matrimonio o partida de nacimiento si es soltero/a, certificados laboral, de buena conducta y de residencia, Documento Nacional de Identidad y fotografía; todo con fotocopia certificada.

“Los interesados que viajen a Mendoza para inscribirse en el Registro Único tienen que avisar en el RUA la fecha tentativa de viaje por teléfono para que el Equipo Interdisciplinario del Registro Único coordine una entrevista con los interesados en la misma mañana que se inscriben, para no hacerlos venir en otra oportunidad. No deben traerse para esa primera entrevista estudios complementarios pues se desactualizan en el tiempo de espera. El Registro Único pedirá dichos estudios cuando estén más cerca de la etapa de recibir a su hijo y si bien los pueden hacer en su lugar de residencia vía mutual o como elijan, tendrán que traerlos personalmente en la fecha que el Registro Único indique para que el Equipo los evalúe y los prepare para la recepción del niño”, se lee en la página adoptemos.com.ar.
Equipo del RUA
Coordinadora: Lic. María del Carmen San Martín
Patricias Mendocinas 529 – 4º piso - 4495476
Equipo Interdisciplinario de Adopción
Psicólogos: Lics. Judit Fraidenray y Mariano Segura
Trabajadores Sociales: Lics. Graciela Micheletti y Gonzalo Valdés
Patricias Mendocinas 529 – 5º piso – 4495512
Médico: Dr. Roberto Nafissi San Martín 322 - 5º Piso- 4411534




Links de interés



Para conocer la Ley de Adopción: http://adoptemos.com.ar/15.htm

Preguntas frecuentes:http://www.serfamiliaporadopcion.org/index.php/informandonos/preguntas-y-respuestas

Noticias sobre el tema:http://www.serfamiliaporadopcion.org/index.php/informandonos/noticias/nacionales

Situación de la adopción en Argentina:http://www.jus.mendoza.gov.ar/informacion/novedades/MARIA_ESTER_BENCHUYA.htm

jueves, 7 de julio de 2011

Presentan un proyecto para proteger derechos de niños, niñas y adolescentes

FUENTE: MDZOL.COM


Es una iniciativa que se trabajó en la cátedra de Derecho de la UNCuyo bajo el mando de la ex ministra de la Corte Aída Kemelmajer de Carlucci y se hizo en conjunto con el ministro de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca. El objetivo es adecuar una ley provincial con una nacional para agilizar procesos judiciales y coordinar acciones en torno a la protección integral de los derechos de los menores.
El ministro de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad, Carlos Ciurca, y la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia, Aída Kemelmajer de Carlucci, presentaron en la Legislatura  el anteproyecto por el cual se adecua la legislación provincial a la Ley Nacional de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La iniciativa fue trabajada desde la cátedra de Familia de la carrera de Derecho de la  Universidad Nacional de Cuyo y luego enriquecida con aportes de distintos organismos  tanto públicos – como el Ministerio de Desarrollo Humano - como de la sociedad civil, hasta finalmente ser presentado en la Casa de las Leyes ante autoridades de ambas Cámaras y de las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales.

El objetivo central es adecuar la ley provincial 6354 a la nacional 26.061, para agilizar los procesos judiciales y coordinar las acciones en torno a la protección integral de los derechos de menores.

Según explicó Kemelmajer, la normativa nacional que data de octubre de 2005 es una ley “desjudicializadora” en la que se  establecen “muchas atribuciones que antes se le daban a los jueces, a otros funcionarios del Estado”.

“Esto impacta sobre la ley provincial dictada diez años antes, que era judicializadora, produciendo un conflicto” que se fue resolviendo en parte a través de la suspensión de aspectos procesales de la ley o mediante acuerdos con el Poder Ejecutivo y protocolos de actuación, pero que tenía que tener una resolución definitiva, señaló.

La ex funcionaria judicial, aclaró que la propuesta “no comprende el tema de la violencia intrafamiliar y de género, porque es algo muy cambiante” y es “preferible que venga por una ley especial y específica”. Tampoco se incorporaron aspectos sobre “niños infractores”, porque se espera un pronunciamiento al respecto del Congreso Nacional.

El anteproyecto presentado a los legisladores consta de cuatro libros que incluyen disposiciones generales de protección de la infancia y la adolescencia; la priorización por parte del Estado de los recursos humanos, materiales y financieros para cumplir los objetivos de la ley y la concertación de acciones entre Nación, Provincia y Municipios.

Asimismo, contempla el derecho del niño a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta; la creación de un sistema integral de promoción y protección de derechos y una red interinstitucional que opere en distintos niveles.

También crea órganos responsables de la construcción, funcionamiento y consolidación del sistema de promoción y protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, tales como una comisión interministerial del gobierno provincial, el consejo provincial de niñez y adolescencia, órganos administrativos de promoción y protección de derechos con base en los municipios y la figura del defensor de los derechos del niño.

Hace referencia además, a medidas excepcionales cuando por ejemplo un menor está privado de su medio familiar, al sistema procesal judicial con órganos auxiliares como el cuerpo de mediadores y cuerpos interdisciplinarios, prevé por otra parte, una secretaría de protección contra la violencia familiar, un comité de bioética que sea convocado en casos puntuales, un cuerpo de codefensores de familia y el registro de adoptantes.

El ministro Ciurca, manifestó al respecto que la idea es presentar la iniciativa a los legisladores para que la evalúen, “la hagan propia, porque es el trabajo de mucha gente” y el reflejo de que “los poderes del Estado trabajamos, compatibilizamos, con el interés de tener un marco legal en la provincia priorizando el bienestar general de los más chicos”.

Esta ley, “va a liderar los procesos normativos del país” sobre la temática, porque es “de vanguardia, transformadora y revolucionaria”.

En la misma línea, anunció que en diez días, estarían enviando a la Legislatura otro proyecto de ley sobre los procedimientos para las adopciones.

En tanto, para el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, se trata de un proyecto que articula otras iniciativas como la impulsada por Carlos Ciurca cuando fue legislador con el aporte intelectual y la experiencia de la ex jueza Kemelmajer de Carlucci.

Legislatura: Debaten adhesión al Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Río Negro)

Fuente:Serfamiliaporadopcion.org
29/06/2011 - Legislatura: Debaten adhesión al Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Río Negro)

Durante un encuentro convocado por la presidenta de la Comisión de Asuntos Sociales, Marta Milesi, se desarrollo ayer en el Parlamento rionegrino una jornada para debatir la adhesión de la provincia a la ley Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos

El Ciudadano

El encuentro tuvo lugar en el Microcine de la Legislatura, comenzó con la apertura de Milesi, quien agradeció la presencia de los expositores, en especial a la titular de la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (DNRUA), del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación.
El Registro fue creado por la Ley Nº 25.854 bajo la orbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de La Nación. Las provincias y ciudad Autónoma de Buenos Aires han creados también sus propios Registros y mediante convenios con la DNRUA conforman “la Red Nacional de Registros”.
Milesi expresó que “se va a trabajar fuertemente desde la Comisión de Sociales para armar un proyecto que adhiera a la ley y luego realizaremos un recorrido por toda la provincia para producir sensibilización y fundamentalmente informar sobre los tipos de guardas”.
“La falta del estado como regulador genera sospechas sobre el negocio infantil, la idea es adherir y comenzar a sensibilizar socialmente, porque no basta con las ley nada más, hay que recorrer la provincia; trabajar con salud, educación, gobierno porque esto atraviesa a la sociedad en su conjunto”, reflexiono Milesi.
La primera expositora, María Marcela Mancuso, Directora General de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Familia, explicó la relevancia de la adhesión del poder Ejecutivo a la ley, sus alcances y el decreto reglamentario, a través del Consejo Provincial de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes de la Provincia de Río Negro.
Mancuso propuso como interrogante para el debate reflexionar sobre la existencia de “una gran población de niños y adolescentes que no pueden tener acceso a ser adoptados y carecen de referentes significativos, me pregunto, con qué proyecto de vida se encuentra este adolescente de 17 años”.
La jornada continuó con las palabras de la Dra. Stella Maris Latorre, en representación del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro y como integrante del Consejo Consultivo de la DNRUA, quien expuso las actividades que actualmente se promueven en todo el país en busca de alcanzar una red de registros nacional de postulantes a la adopción.
La disertación continuó a cargo de la Lic. Federica Otero – Directora Nacional de la DNRUA, del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación, la cual desarrollo distintos aspectos relacionados con el funcionamiento de la Dirección, los fundamentos de su creación y el marco normativo de la misma.
“Nuestra misión radica en que el estado debe estar presente para garantizar a los niños que así lo requieran, un espacio de contención que sea acorde a sus necesidades, en este sentido es que se encuentran realizando su labor técnicos de la red en cada jurisdicción”, señaló Otero.
La referente Nacional agregó además, que “la cooperación Inter. jurisdiccional es primordial para proporcionarle al niño que necesita de una familia adoptiva que ésta sea acorde a sus necesidades, por lo que primero se garantiza que se agoten las posibilidades de conseguirle un hogar en su lugar de origen”.
La DNRUA tiene por objeto formalizar la nómina de inscriptos a nivel Nacional a través de la conformación de esta “Red de Registros Nacional” cuya base es informatica e interconecta los diferentes Registros locales.
Entre los objetivos primordiales, la DNRUA debe propiciar la creación de registros locales en aquellas jurisdicciones donde aún no existan, y brindar todo el apoyo técnico necesario para el funcionamiento de los nuevos registros y de los ya existentes.
Debe garantizar además, que las personas que aspiran a ser guardadores de niños confines de adopción se registren, brinden sus datos personales sensibles y sean evaluadas en primer término en la sola dirección de su domicilio, evitando la dispersión de esfuerzos, la superposición de intervenciones y la necesidad de continuos desplazamientos.

martes, 5 de julio de 2011

Si se te pierde un hijo, no perdás tiempo

FUENTE:DIARIO ON-LINE MDZOL.COM
El Ministerio de Justicia de la Nación ha implementado una línea gratuita que funciona durante las 24 horas. Cuando no encontrés a tu hijo, no demorés en llamar. Historias de chicos encontrados y de otros que nunca volvieron.

Tu hijo no vuelve. No sabés qué pasa. Tenés miedo, pero a la vez, creés que podés esperar un poco más. Muchas veces, inclusive, las autoridades te hacen esperar esas famosas 24 horas. "Capaz que vuelva solo", te dicen. Si se trata de una joven adolescente, ni hablar. Es posible que hasta se te rían en la cara si la irresponsabilidad llega a ese límite.

Pero el Ministerio de Justicia de la Naciónrecomienda llamar en forma inmediata a un número telefónico que tenés que agendar ahora, subirlo a tu Facebook, mandarlo por Twitter: tenerlo a mano.
Es el  0800-122-2442. "No hace falta esperar ningún plazo para realizar la denuncia.
Insista y en todos los casos comuníquese con nosotros", dicen desde el área..
Hay historias de chicos desparecidos que aparecieron. y otros que no.
Ojalá nunca tengás que recurrir a él. Pero es un acto de responsabilidad ciudadana saberlo y compartirlo.