viernes, 30 de abril de 2010

PARA TODOS NUESTROS AMIGOS.



INVITACIÓN A COMPARTIR EL ACTO DE RECONOCIMIENTO
El Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza Ing. Jorge Tanús y los Diputados Andrés Marín y Mirta Castellano invitan a Ud., al ACTO DE RECONOCIMIENTO DE ANTONIO ROMEO Y ELINA GIFFONI por promover la adopción en el marco de los Derechos de los niños y niñas adolescentes.
Dicho evento se realizará el martes 4 de mayo a las 10:00 hs en el Salón Azul de la Honorable Cámara de Diputados de Mendoza.
Dirección: Peatonal Sarmiento esquina Patricias Mendocinas –Capital. Mendoza

martes, 27 de abril de 2010

Niños abusados: la trampa está en que no hay ley

Fuente Mdzol
por Gabriel Conte
Abusar de cualquier manera contra un niño o un joven es un delito y se puede denunciar como tal. Pero no hay en Mendoza cómo comprometer judicialmente al funcionario que haga la vista gorda de este tipo de hechos o que directamente actúe mal. Por lo tanto, es probable que nunca pise un estrado judicial la persona responsable del abuso ni quien tiene en sus manos actuar.

Esto ocurre “por ahora”, según la versión que tienen a flor de labios los funcionarios del Poder Ejecutivo consultados sobre el tema. Es así, porque se vive “un proceso” que debería verse finalizado con la sanción de todo un plexo normativo que facilite la detección, atención, control y denuncia, según corresponda, de los casos de abuso, maltrato, etc.

Pero la cuestión es que esto sucede desde que la ley de Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes entró en conflictiva vigencia.

“No hay conciencia”, sostienen –con bastante razón- los funcionarios provinciales de Desarrollo Humano a la hora de sincerarse en torno al fallido rol articulado y sistemático que deben asumir los tres poderes del Estado.

Pero mientras tanto, hay un vacío legal y procedimental considerable y una desprotección que cada día deja más incógnitas a los adultos preocupados e indefensos a los menores de edad.

Antes, como lo hemos visto en casos resonantes, cuando un juez no actuaba bien, era juzgado. Ahora, veamos qué sucede:

La ley buena pero difícil

[Abuso]
La puesta en marcha en Mendoza de lo estipulado por ley nacional 26.061 que protege los derechos de niños y adolescentes está estancada en el barro. Los responsables de su aplicación, chapotean en el barro desde hace tiempo y vienen imprimiendo cambios que intentan traccionar hacia adelante.

Sin embargo, frente a casos concretos irresueltos o mal abordados, no hay quien señale tal situación y, si uno pregunta, la respuesta es “está todo bien; no hay denuncias”.

Siempre se supo que el importante cambio que esta ley establece iba a resultar de difícil aplicación. Para ello había que modificar estructuras, actitudes, procesos y conseguir el compromiso de factores de poder. Lo que más costaría –se sabía de antemano- era y es encarar los cambios culturales. Para lograrlo, ningún detalle de su puesta en vigor debía escaparse de los planes y obligaciones de los funcionarios a cargo.

Con la sola entrada en vigencia de la ley, los abusadores de los derechos de los más jóvenes no iban a dejar de hacer lo suyo. No se trata de un remedio instantáneo para una enfermedad que es endémica, sino un manual de acción que, con las herramientas tradicionales con las que trabajan las áreas abocadas al tema Niñez en Mendoza, resulta de aplicación casual más que sistemática; espasmódica más que habitual.

Antes de esta ley, se sabía que si un juez no actuaba frente a una denuncia concreta, el juez era el responsable y se actuaba en consecuencia cuando erraba. Hay muchos casos en Mendoza que sirven de parámetro y, más allá de que su resolución resultara agradable o insatisfactoria para la sociedad, los analistas o los involucrados, el proceso estaba en claro.

El último caso de referencia fue el de la jueza Elsa Galera, a quien se le siguió el correspondiente procedimiento luego de que sospechara que era la culpable de desatender el caso de la niña Ábalos.

La pequeña murió, luego de ser golpeada por sus padres y por ello la magistrada llegó hasta el banquillo de los acusados del Jury legislativo, en donde fue exculpada. El proceso sirvió para conocer miserias y grandezas de todos lados. Pero el proceso existió, cosa que no queda en claro cómo encarar ahora que los jueces cedieron su función a favor de los funcionarios del Poder Ejecutivo por mandato de la ley.

Los responsables, blindados

Ahora, como decimos, quien debe hacer cumplir los derechos establecidos por la ley de Niñez y Adolescencia 26.061 es el “poder administrador” y no el judicial; son los funcionarios del Poder Ejecutivo provincial y municipal y no los jueces. A éstos últimos les toca, ahora, el rol de garantizar el cumplimiento de esos derechos.

Pues bien: desde que los responsables no son los jueces, no hay ninguna denuncia.

¿Será que las cosas están funcionando bien? ¿O que los jueces no sabían antes cumplir con la tarea?

La respuesta es peor de lo esperado.

Una explicación posible es ésta: no es que las cosas vayan mejor ahora; tampoco que se esté produciendo un impasse entre una y otra ley. Sino que, simple e increíblemente, no hay en dónde ni cómo denunciar.

Si algún caso no es atendido como corresponde por alguno de los OAL (los “órganos administrativos locales” responsables de actuar frente a un caso), no hay dónde recurrir.

“No hay ninguna denuncia en la justicia de Familia”, admiten en esos tribunales. Pero dicen algo más. “Eso no quiere decir que no haya cosas que deban ser denunciadas, investigadas y procesados sus culpables”, agregan los jueces que ven con preocupación la situación actual, pero que, a la vez, temen caer en una disputa política si plantean la cuestión.

En el Poder Ejecutivo, la visión es un poco más ingenua (por decir algo): “No hemos recibido denuncias”, nos dijo el ex sacerdote Carlos “Flecha” García cuando le consultamos sobre el tema. El funcionario tiene bajo su cargo el Consejo Provincial de Niñez y Adolescencia, uno de los órganos que deberían ser de contralor del trabajo del gobierno en la materia. Aunque preocupado por el tema, el escudo es que “la ley no es clara” y en que sus decisiones no son vinculantes.

Frente a estos datos concretos, cunde en los funcionarios una visión de “país de las maravillas” en torno al tema y una gran esperanza de que “ya va a funcionar todo”.

“No hay denuncias”, dicen. ¡Y tienen razón!, pero no han armado, escrito ni propuesto a la Legislatura la red normativa necesaria para que la gente encuentre un circuito administrativo diferente al estándar, con eficiencia y velocidad para actuar antes de que un niño se muera por culpa del abusador y, también, de un Estado que no llega.

Mientras tanto, se conocen casos en los que las personas que recurren a los OAL se van sin respuestas o bien, desanimados porque les transfieren sus carencias operativas a las personas que acuden con un drama a cuestas. O están de paro. O cierran justo a las 17 sin contar con guardias…

Un laberinto

[Torturas P]
Cualquier planteo que se hace ante la Dinaf (la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia) es tomada informalmente y prima la buena voluntad que pueda tener (o no) un ocasional receptor, a un sistema pergeñado, como correspondería, para empujar al cumplimiento de las obligaciones que da la ley, garantizar el respeto por los derechos de los que menos posibilidades de defenderse tienen y, finalmente, para establecer mecanismos de acusación y defensa.

Lisa y llanamente, no existen.

Felizmente, se han creado áreas de Defensoría de la Niñez; multiplicaron los centros de asistencia a nivel municipal, se incorporó a numerosos abogados en las áreas específicas. Pero trabajan a fuerza de buena voluntad (lo que no es poco), y ese esfuerzo se diluye, ya que no existe en Mendoza el ámbito ni el circuito para denunciar la inacción, algo que es vital para garantizar que se respete, en definitiva, los derechos de los más chicos.

Así las cosas, la sensación de “estar bien” resulta una gran mentira, un placebo o bien el claro indicador de una asignatura pendiente. Lo importante es que, más allá de las excusas, se tenga en claro qué es lo que hay que hacer. Y eso es lo que esperamos ver.
Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/204548

lunes, 19 de abril de 2010

Su madre lo abandonó de bebé y él la reencontró por Facebook

FUENTE DIARIO "LOS ANDES" MENDOZA

A través de la web localizó a su familia. Su madre se enteró, lo llamó por teléfono y ayer se vieron. El joven dijo que pudo cerrar su historia.

Su madre lo abandonó de bebé y él la reencontró por Facebook
Mauricio perdonó a su madre y le agradeció haberle dejado nacer.

lunes, 19 de abril de 2010

Cuando escuchó su voz del otro lado del teléfono, a Mauricio se le paralizó el mundo: era ella, su mamá, 23 años después de haberlo abandonado con apenas 7 días de vida.

"Hola. ¿Quién habla?", preguntó el joven cordobés. Hubo un silencio infinito en la línea y de repente, la mujer de unos 50 años de edad, le contestó: "Hijo mío; soy yo, tu mamá. No me odies. Perdoname. Te recordé siempre, nunca me olvidé de vos".

La charla telefónica fue el sábado a las cinco y media de la tarde. Minutos después Mauricio contó: "Me sentí pleno, nunca había experimentado la serenidad del alma. Por fin pude cerrar mi historia".

La conversación duró unos pocos minutos que para Mauricio fueron una eternidad. "Lo único que atiné a decirle fue que estaba todo bien y que la perdonaba", sintetizó.

Pasaron 24 horas hasta que, ayer al mediodía, Mauricio pudo ver a su mamá por primera vez. Fue en una plaza ubicada en un barrio al norte de Córdoba. Él fue con su primo y ella, con su hermana. Quedaron cara a cara unos segundos y fue Mauricio quien rompió el silencio: "Puedo verme en tus ojos".

Entre lágrimas su madre le dio ese abrazo que él había esperado durante años. El encuentro duró media hora y no sobraron las palabras. "Fue silencio y abrazos", resume Mauricio. Ella le contó que no había tenido otros hijos, que su padre fue "un accidente" en su vida y que había reconstruido su vida con otra pareja.

Sin resentimiento, el joven Mauricio le dio un mensaje de gratitud: "Gracias por haber tenido la valentía de bancarme siete meses y no haberme abortado". El nombre legal de Mauricio es David.

Años de búsqueda

Previo al reencuentro, existieron años de búsqueda y millones de preguntas. Cuando su caso se dio a conocer, a principios de mes, el sitio de Facebook que él había creado ("Busco a mi mamá") se saturó. Su historia recorrió el país y el mundo: recibió mails de apoyo y aliento de Suiza e Inglaterra, entre otros muchos países.

"Hace una semana pude dar con la señora amiga de mi mamá que la ayudó, se llama Iris. Viajé con mi tío hacia Villa del Totoral a encontrarme con ella la semana pasada y ahí empecé a comprender de dónde vengo".

De repente, Mauricio piensa y mientras va comentando su historia, la refresca para consigo. "Iris me contactó con una señora que iba y me cuidaba en la clínica. Se llama Stella Maris y me compraba ropa y medicamentos el tiempo que estuve internado. Es más, quería adoptarme pero finalmente no fue así", detalla.

Fue esta señora quien lo mandó hacia un pueblo llamado San Pedro Norte, ubicado a unos 80 kilómetros de Córdoba capital. Mauricio no dudó en ningún momento y viajó hacia allí con sus papás y su tío del corazón.

"Llegamos al pueblo y de repente vi una señora mayor caminando con un andador. Te juro que era mi cara; no me aguanté más y empecé a llorar", expresa Mauricio. Un rato después, estaba sentado en la mesa con sus abuelos, sus tíos y algunos primos. "Ahí me contaron que mi mamá estaba viviendo en Córdoba capital. Yo les dije que no quería problemas, sólo necesitaba agradecerle que me dejó nacer".

La vuelta hacia Córdoba junto a su familia adoptiva fue a pura lágrima y emoción. De repente, su celular alumbró el interior del auto y en la pantalla le figuraba un número desconocido. Presuroso, atendió el teléfono y del otro lado de la línea estaba su mamá.

Desde entonces, su vida cambió. Tanto como su grupo en Facebook, al que, feliz, rebautizará: "Ya la encontré".

martes, 13 de abril de 2010

04-04-10 | GENERAL Aumentan las adopciones múltiples en la Argentina

Aunque siguen siendo inferiores a la adopción de recién nacidos, cada vez son más las parejas que optan por unir a su familia hermanos sin padres y niños con capacidades especiales.
El número de adopciones múltiples y de niños con algún tipo de facultad especial creció en los últimos años en nuestro país. Sin embargo, las cifras no son todavía significativas con respecto a la adopción de niños recién nacidos.

El Registro Unificado de Aspirantes a Adopción maneja alrededor de 2.155 legajos. De estas parejas que buscan adoptar un hijo sólo el 43% aceptaría a hermanos para que no se vean forzados a separarse y tan sólo el 23% recibiría a niños con patologías simples.

Según cuenta hoy el diario Clarín, el creciente número de adopciones de hermanos son por las convocatorias lanzadas por los jueces que buscan familias para aquellos niños que les resulta más difícil encontrar un hogar .

martes, 6 de abril de 2010

Sara busca en Buenos Aires 1968



Me llamo Sara, nací en La Plata entre el 8 y el 9 de noviembre de 1968 ( incierto), y fui anotada como hija propia de mis padres de crianza el día 10 de noviembre de 1968, en esa ciudad.
http://www.metroflog.com/hijosbiologicos/20100405/sara_busca_en_buenos_aires_1968

viernes, 2 de abril de 2010

Silvina busca en Buenos Aires 1973




Silvina busca en Buenos Aires 1973
Mi nombre es Silvina y nací el 27 o 28 de Agosto de 1973, fui anotada el 29 de Agosto de 1973. Busco mis orígenes biológicos.
Nací en Capital Federal, y fui llevada a mi casa en auto por un medico y una señora enfermera (que en esa época trabajaba en el Sanatorio Metropolitano de Lavalle y Avda Callao) que fue la que contacto a mis padres adoptivos con Delia Picardo (mujer que en esa época según mis averiguaciones personales vivía en Barrancas de Belgrano, mujer muy “paqueta” y que actualmente vive en Mar del Plata), partera conocida por varios casos de adopciones ilegales.
Doy gracias a la Vida por haber sido criada por Padres con amor que me dieron una familia que adoro.
Pero lamentablemente vivo con un agujero insoportable en el alma difícil de llenar, ese lugar donde el abandono biológico, la falta de verdad, la necesidad de saber y no tener respuestas, hacen la vida difícil y se siente todos los días.
Hoy tengo 36 años y quiero la verdad de mi identidad.

Gracias a esta organización espero que mi progenitora pueda reconocerme en mis rasgos, porque intuyo que somos parecidas.

Muchas gracias!

Mi mail es silvina1973agosto@yahoo.com.ar