viernes, 22 de febrero de 2013

Información, orientación y acompañamiento a las familias de origen*


Trabajando con la familia de origen, ¿para qué?

¿Para que lo entregue en adopción?
¿Para que lo conserve?
¿Para que alguien de la familia o algùn conocido se haga cargo?
¿Para revincularlo?


Abordar la temàtica de Adopciòn desde la Justicia implica, necesariamente, abarcar a todos los actores involucrados, que son:
- La familia de origen
- L@s niñ@s
- La familia que desea adoptar

Trabajar con la familia de origen es trabajar con una familia en cirsis, y una familia en crisis es un todo en sí mismo que a la vez puede ser parte de un proceso.
Es un todo, en tanto la problemàtica de la familia en crisis puede tener distintas derivaciones como por ejemplo: conservaciòn de los hij@s, reubicación  en familia ampliada, institucionalizaciòn  temporaria, reintegros, desvinculación. Otra de las derivaciones pueder la entrega en adopción, donde entonces pasa a ser parte de un proceso que se continúa con la vinculaciòn adoptiva.
Dentro del trabajo con la familia de origen, destacamos un perfil muy específico que es el de la mujer en crisis, entre otras cosas, con su embarazo y maternidad. Esto es, la mujer qu manifiesta de distintas maneras que no puede o no quiere hacerse cargo de una criatura que està gestando o que ha parido. Nos referimos a "una mujer" ya que en nuestra cultura frente a un embarazo no deseado, los hombres todavìa tienen la posibilidad de dar media vuelta e irse. Por eso, en la mayoría de estos casos los hombres estàn ausentes, se han ido.
¿Qué pasa cuando una mujer manifiesta explícitamente que no puede o no desea hacerse cargo del niño? ¿Desde dónde se realiza el abordaje de eseta situación?
Frecuentemente escuchamos las siguientes expresiones de ellas: "no puedo hacerme cargo de este bebé", "no tengo con qué criarlo", "ya tengo mis hijos que me precisan y no voy a poder darle a este bebé lo que necesita", y esto disparará en quien escucha (médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, abogados, etc.) una asociación directa con la carencia económica. Rápidamente se entiende que èsta es la causa de la crisis y se busca "solucionarle" esta carencia económica a través de efectores sociales, para que se "quede" con el hijo. Este accionar se corresponde con la idea de que toda mujer que gesta una criatura, quiere y debe hacerse cargo de la misma.
Todavìa està muy enraízada la idea de que toda mujer quiere ser madre, quiere a los hijos que gesta y el desprendimiento de alguno de ellos es por causas socioeconómicas. Por lo tanto, lo que hacen las gestiones polìticas y sociales, es generar acciones socio-económicas que responden a este supuesto.
Trabajar con estas mujeres implica considerar su situación económica, pero también su situación històrica, vincular y afectiva. Si bien vemos que realmente la mayoría suele tener una estructura socio-económica precaria y vulnerable, ésta no  implica necesariamente la imposibilidad de hacerse cargo de la crianza cuando existe un soporte afectivo, vincular, entre la progenitora y el niñ@ o en la familia extensa y referentes afectivos. Cuando lo manifiesto tiene su correlato con la falta de recursos económicos, pero con sostén vincular, se trabajan alternativas y se activan recursos de la red social para sostener la relación.
Sin embargo, con una càscara similar desde lo evidente (problemas económicos) nos encontramos con muchas mujeres que cuando estàn diciendo "no puedo hacerme cargo de este bebé, no tengo con qué criarlo", estàn diciendo algo mucho màs profundo que lo económico y esto requiere, por parte del profesional interviniente, la capacidad de poder identificarlo entre líneas.
No se puede ver aquello que no se quiere ver. Si la ideología del profesional, como mencionàbamos previamente, es que toda mujer que gesta una criatura, quiere y debe hacerse cargo de la misma, desde este lugar intervendrá imponiendo su lógica de poder.
En el Equipo Interdisciplinario de Adopciòn de Mendoza, desde hace 15 años trabajamos con una concepciòn en la cual entendemos que una mujer puede decidir, como opciòn y elecciòn, no hacerse cargo de la crianza de un niño que està gestando o ha parido. Que no siempre, ni necesariamente, està forzada a asumir la crianza de la criatura, y que si no lo hace, no siempre es una opciòn por necesidad económica que suele ser la que "justifica" socialmente la situación.
En un anteproyecto de protocolo de coordinación entre el Ministerio de Desarrollo Humano y Familia del Gobierno de Mendoza y el E.I.A., los profesionales del Ejecutivo escribieron: "Cuando uno o ambos padres manifiesten su voluntad de entregar a su hijo en adopción... el Órgano de Aplicación de la Ley 26.061, en forma conjunta con el E.I.A., abordaràn en forma inmediata la situación, a fin de evaluar la posibilidad de mantener el vìnculo entre el niño y su padre o madre..."
Expresamos nuestro desacuerdo en que no se puede trabajar con una familia o mujer en crisis con un objetivo determinado y cerrado que excluye su decisión (cualquiera que sea).
En el Boletín Mensual Nº 9/2010 del "Centro Internacional de Referencia para los Derechos del Niño Privado de Familia - (SSI/CIR)" que analiza el tema "Madres de origen, las grandes olvidadas de la adopciòn..." dice: "Pretender ofrecer a las madres de origen una verdadera elección de conservar su hijo resulta pues ser una tarea delicada y compleja..." Aquí se desliza la misma idea de actuar con un objetivo preestablecido al que se le suma un lenguaje que cosifica, porque el niñ@ no es un objeto que se conserva o se da.
Creemos que hay que ayudar a estas mujeres a que puedan reflexionar sobre si es su deseo, y si estàn en condiciones internas y externas, de asumir una crianza y una vinculación saludable y sustentable; o hacer una entrega responsable en función de los derechos y necesidades del niñ@.
¿Què hacemos, entonces, frente a una mujer en crisis que expresa no poder o no querer hacerse cargo de la crianza de una criatura?
Tomamos contacto personal en el lugar en donde sea màs accesible para ella y donde se sienta segura. Esto significa que muchas veces los encuentros no son en nuestra oficina, sino en plazas, cafés, viviendas, siempre buscando un espacio resguardado para que todo lo que se trabaje quede en el marco del secreto profesional.
Brindamos un espacio de escucha amplio, en donde pueda expresar libremente su situación y las motivaciones que le han llevado a decir que "no puede" hacerse cargo de la criatura. Es un espacio en donde no se emite juicios valorativos.
Trabajamos aspectos de su historia personal, familiar, vìnculos significativos;en relación a la concepción, referencias sobre las condiciones en que se generó, presencia y conocimiento del embarazo y/o parto por parte del progenitor. Si no lo ha compartido con sus familiares se reflexiona sobre las razones y en su caso, se respeta este pedido de privacidad.
La profundización de las motivaciones es un eje primordial en este tipo de abordajes. Implica dedicarle el tiempo suficiente para generar confianza a fin de que las mujeres puedan ir abriendo, a travès del relato, los espacios emocionales, ideacionales, imaginarios, històricos que permitan visualizar con mayor claridad lo que subyace al conflicto expresado.
Es en esta instancia donde puede confirmarse o reformularse la dirección inicial planteada por las mujeres, en función de lo qu escuchan de sì y del esclarecimiento y anàlisis de alternativas propuestas por el profesional. Es muy importante dar la información pertinente para que conozcan qué es la adopciòn , què no es la adopciòn, qué derechos tienen, qué derechos perderían (a modo de consentimiento informado) para que a partir de toda esta construcción, puedan tomar una decisión con mayor claridad, acorde a su deseo real y hacièndose cargo de la misma.
Hasta aquí es lo que denominamos un trabajo con la familia de origen y/o mujer en crisis con la maternidad, como "un todo en sì mismo". En toda esta instancia no se ha trabajado ni para que "entregue la criatura en adopciòn", ni para que la "conserve" ella o un familiar, se ha trabajado con la situación en sí misma.
A partir de aquí, en función de la decisión que toma cada mujer, se plantea una dirección posible que debe ser trabajada por los profesionales correspondientes a cada temàtica. En el caso que la decisión sea sostener el vínculo (ella o alguno de sus familiares), derivamos la situación al Òrgano Administrativo.
Si su decisiòn es no sostener el vìnculo, ni con ella ni con ninguno de sus familiares, se la orienta para que su accionar se corresponda con una entrega responsable (es importantae aclarar que muchas veces se realizan acciones en nombre de la Ley 26.061, que fuerzan a la mujer a buscar algún referente familiar, afectivo o comunitario no obstante su decisión de desvincularse con la criatura).
Siguiendo esta modalidad de abordaje, un 40% de nuestras intervenciones resultan en que estas mujeres identifican claramente la existencia del vìnculo afectivo con la criatura, se dan cuenta que en realidad no era "adopciòn" lo que ellas querìan sino que en medio de una crisis creyeron que no habìa salida para sus dificultades. Aquí nuestro trabajo tiene carecterísticas preventivas y la derivación al Órgano Administrativo sin judicializar la situación, busca ubicar la problemàtica en el àmbito adecuado para su trato.
El E.I.A. las acompaña en el proceso de asistencia al Juzgado para cumplimentar los procedimientos legales; en el caso de que sea un niñ@ por nacer el Juez realiza un oficio al Hospital en donde se indica que una vez que la mujer ingrese a la guardia obstètrica deberà comunicarse a los profesionales del E.I.A., no victimizarla con intevenciones de otros profesionales, y que despuès del parto se la ubique en una habitaciòn individual.
Luego del parto, hay una instancia de re-evaluaciòn y consdieraciòn del estado actual de la mujer, teniendo en cuenta las particularidades de este momento.
Con lo que nos hemos encontrado en la mayoría de los casos, es que cuando se ha podido realizar todo este trabajo previo las mujeres, se encuentran bastante armadas, enteras, con posibilidades de pensar lo vivido y sostener la decisiòn previa, con sustento afectivo y entendimiento. Cuanto menos se haya podido trabajar en la instancia previa al  parto, màs vulnerable es la situaciòn posterior.
Para realizar el abordaje siguiendo estos lineamientos, sugerimos un encuadre que contemple lo siguiente:
- L@s profesionales tiene que tener interès en el trabajo de mujeres en crisis y en abordar la situaciòn desde una perspectiva amplia y libre de prejuicios.
- Actitud de respeto hacia la familia o mujer en crisis, y su decisiòn (sin juicio valorativo).
- Capacidad de empatìa para poder ponerse en el lugar del otro y comprender tanto las razones como los sentimientos y emociones que surjan en la situaciòn.
- Disponer de un lugar fìsico adecuado (sin personas que puedan escuchar la conversaciòn a fin de preservar la intimidad).
- Disponer de TIEMPO suficiente para mantener entrevistas que permitan profundizar la temàtica desde distintos puntos, permitendo el establecimiento de la confianza hacia el/la profesional, y de la apertura de la mujer a travès de preguntas indirectas, pero orientadas.
Concluyendo, entendemos que es muy importante el trabajo con la familia de origen y/o la mujer en crisis, con una mirada que vaya màs allà de lo evidente, y que tenga en cuenta la complejidad y multicausalidad de cada historia.
Comenzamos con una pregunta: "Trabajar con la familia de origen... ¿para què?" Para que pueda contactar con su historia, su situaciòn y sus vivencias, y que la decisiòn que tome, cualquiera sea, lo haga desde la responsabilidad.

Lic.Gonzalo Valdés (1) y Lic. Judit Fraidenray (2)
(1) Licenciado en Trabajo Social, integrante del Equipo Interdisciplinario de Adopciòn del Registro Ùnico de Adopciòn -E.I.A.- de los Juzgados de Familia de Mendoza
(2) Psicòloga -con dedicaciòn exclusiva- del Equipo Interdisciplinario de Adopciòn -E.I.A.- del Registro Ùnico de Adopciòn de los Juzgados de Familia de Mendoza.
* Artículo extraído del libro "Análisis de las prácticas actuales en Adopción"-DNRUA. Agradecemos tanto a la DNRUA como al Lic. Gonzalo Valdés,  por la autorización para tipear este texto y compartirlo desde www.serfamiliaporadopcion.org

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