martes, 11 de octubre de 2011

Adopción de niños, una herramienta de inclusión social


Adopción de niños, una herramienta de inclusión social


En momentos en que los mendocinos y argentinos  vamos elegir  a los futuros gobernantes, observamos que algunas temáticas centrales que hacen a  la vida cotidiana de los argentinos, no están en la agenda político- social de los candidatos ni tampoco de otros  actores sociales. Como ejemplo extremo de esto, observamos que la promesa de tratar la Ley de Adopción en el Congreso para  reformarla, para adecuarla a las reales necesidades de los niños que esperan ser adoptados y de las personas que desean adoptar no se realizó todavía. Esta propuesta había partido de la Primera Mandataria, lo que nos puso a personas y Organizaciones a trabajar para presentar propuestas, de modo que, llegado el momento, los Diputados y/o Senadores, tuvieran en sus manos argumentos para reformar y actualizar la ley.
Ciertos referentes no consideran que la Adopción deba ser una política social, otros, que colaboran de alguna forma, consideran que lo hacen de “buena onda” y así pasa el tiempo y también van a pasar las  elecciones. Entretanto  los niños, sin contención familiar, crecen en los Hogares y las personas que desean formar una familia no son escuchados ni contenidos en la larga espera, o cuando proponen modificar el sistema de Adopción en Argentina. El reloj biológico no se detiene para los pretensos adoptantes, el burocrático de los representantes del pueblo se detiene por las elecciones y todos terminamos con distintas historias que pueden ser felices o tristes.
Una de las políticas sociales no implementada intensamente y sin campaña educativa dirigida a la sociedad es la de la ADOPCIÓN, vemos que esporádicamente se habla, que de parte del periodismo se hacen los esfuerzos para que se instale el tema y el Estado sigue su camino dando explicaciones sin soluciones concretas. También, se lo menciona, muy superficialmente,  cuando el tema es “redituable” periodísticamente, como cuando se habló de la adopción de un niño extranjero o por parte de matrimonio igualitario.Por otro lado, los niños, adolescentes y jóvenes que esperan ser adoptados, a viva voz o solo con “conductas” nos dicen que los vínculos familiares se construyen desde los afectos y no solo de lo biológico. Asimismo, muchas de las personas que quieren adoptar manifiestan que respetarían su derecho a la identidad, que no los “obligarían” a cambiar su apellido, por ejemplo, entre otras tantas consecuencias que surgen de un proceso adoptivo.
Aparece una representación social donde” vemos” a los chicos que quieren ser adoptados en una punta del puente y en la otra a las personas que quieren adoptar y en el medio una valla, cuando no un vacío, el Estado  y muchos otros prejuicios que funcionan como trabas, no permiten que se encuentren. Nos tenemos que dar cuenta de que si logramos destrabar esta burocracia estaríamos acercándonos a la verdadera inclusión social, frase y concepto  que se ha desgatado últimamente en los spot de campañas. En ninguno se habla de las políticas de adopción que van implementar si ganan las elecciones, ¿quizás piensan que somos pocos votos?, ellos saben y conocen historia de amigos y parientes que han adoptado,   los asesores que contratan van a lo demagógico en las propuestas para captar al electorado.
Debemos trabajar en soluciones para evitar muchos problemas: chicos creciendo en lugares donde no se sienten cómodos, parejas buscando atajos y el Estado se ahorraría muchos recursos, económicos, entre otros,  que podrían ser re-invertidos en Adopción ayudando a las personas, y me refiero a los niños, adolescentes, jóvenes y a la familia adoptiva.
Desde nuestro trabajo social en estos años, muchos chicos todavía nos consultan sobre algunas cosas de la vida cotidiana , a pesar de no estar en contacto directo con ellos, les pregunto por qué lo siguen haciendo, y me contestan que lo hacen desde los afectos que se construyeron naturalmente. Estamos seguros  de que a muchos de los que están trabajando en el arco social, ya sea en la Salud, en el Desarrollo Humano o en la Educación, por nombrar algunos sectores, tienen esta vivencia.
Lo que todos deseamos es que nazcan familias desde el afecto, sean biológicas o adoptivas, donde haya amor, dedicación, paciencia y no violencia o desinterés y que crezcan con odios. En el caso de las familias adoptivas, esto no significa que se les va a ocultar su pasado ni sus orígenes.
PARA TODOS LOS QUE SE SIENTAN INVOLUCRADOS, INTERESADOS O TENGAN UNA RESPONSABILIDAD PÚBLICA, LA ADOPCIÓN DEBIERA SER UNA POLITICA DE INCLUSION SOCIAL EFECTIVA.
Antonio José Romeo

Elina G. Giffoni
FacebooK:Red Argentina por la Adopción






 

1 comentario:

Anónimo dijo...

necesito ayuda para saber de mis sobrinos que fueron dados en adopcion sin el concentimiento de la familia alguen que me pueda ayudar por favor soy roxana