viernes, 24 de julio de 2009

LA DOLOROSA BUSQUEDA DE LA IDENTIDAD DE LOS QUE FUERON VENDIDOS AL NACER

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"En el rostro de mi hija intento ahora adivinar el de mi madre"
Graciela Palma integra una entidad que ayuda a quienes desconocen su origen.
Lo mínimo, lo mínimo, a lo que tiene derecho un ser humano es a conocer su identidad. Graciela Palma la desconoce. Tampoco sabe con exactitud qué edad tiene: "Según mi partida de nacimiento, 48 años. Pero como otros datos de la partida no concuerdan con la realidad, puede que tenga entre 46 y 48", dice. Tampoco sabe el nombre de su madre verdadera. Lo único que pudo establecer fue que le decían "La polaca", que era una prostituta y que la separaron de ella apenas un instante después de que la pariera.

Graciela hoy integra Quiénes Somos, una agrupación formada por gente que busca su verdadera identidad biológica y que pretende que el Estado abra los archivos de los libros de parto.

Clarín publicó ayer una nota sobre el tráfico de bebés en Santiago del Estero. De la investigación surge que en esa provincia son moneda corriente las adopciones y entregas irregulares de bebés, situación que ya había sido denunciada por este diario hace tres años.

"No sólo lo de Santiago del Estero no cambió, esta situación de las adopciones irregulares es común en todo el país. Hay mucho palabrerío, pero en concreto no se hace nada", aseguró ayer la mujer a Clarín. Y agregó: "Las trabas para adoptar legalmente son tantas porque a los que trafican les convienen que existan. Hecha la ley, hecha la trampa".

Su propia adopción fue irregular. Sus padres de crianza fueron un chileno (el hombre, ya fallecido, fue cónsul de Chile en La Plata) y una argentina, quienes residieron siempre en Argentina.

"Siempre supe que no era hija de ellos, pero lo que se me ocultó durante años fue cómo había sido adoptada", recuerda.

Ya adolescente, empezó a deambular de psicólogo en psicólogo y sufrir de cada vez mayores problemas de adaptación en el colegio. Fue ahí que un psicólogo aconsejó a sus padres de crianza que se le contara la verdad.

Graciela tenía en ese momento (al menos según su partida de nacimiento) 16 años. Nunca más va a olvidar lo que oyó aquel día: "Me dijeron que mi mamá era una prostituta y que me iba a tirar a la basura y que ellos me salvaron".

Por más que Graciela insistió durante más de dos décadas en conocer más detalles, recién hace unos 4 años su madre de crianza, ya viuda, le volvió a hablar del tema. Le dijo que su madre biológica era polaca o rusa y que el día que nació la habían ido a buscar a La Plata. "Nací en La Plata, pero estoy anotada como nacida en mi casa de la Capital Federal", subraya Graciela.

"Para mí fue muy importante lo que me dijo mi madre de crianza porque pude ubicarme geográficamente y porque entendí la razón por la que me había dedicado a estudiar ruso. También me permitió entender el aspecto eslavo de mi hija Macarena. En su rostro ahora intento adivinar el de mi madre".

Todas las noches, antes de dormirse, Graciela piensa en lo mismo: ¿Cómo se llamará su madre? ¿Estará aún viva? ¿Algún día la conocerá?
http://www.clarin.com/diario/2009/07/20/sociedad/s-01961941.htm

viernes, 17 de julio de 2009

La Pampa: primer procesamiento por el delito de trata

Lo decidió el juez federal Pedro Zavala en una causa contra un dueño de un cabaret de la localidad de 25 de Mayo que esclavizaba a una joven captada en Bolivia. El magistrado entendió que hay una “adecuación típica en el delito de acogimiento o recepción de mujeres mayores de dieciocho años de edad mediando abuso de una situación de vulnerabilidad con la finalidad de explotación mediante el facilitamiento y obtención de provecho económico de su comercio sexual”. FALLO COMPLETO



http://www.diariojudicial.com/nota.asp?IDNoticia=38160
FUENTE :COLECTIVO DE DERECHOS DE LA INFANCIA

martes, 14 de julio de 2009

Rescatan de la explotación sexual a unos 150 chicos y adolescentes

Rescatan de la explotación sexual a unos 150 chicos y adolescentes
Alrededor de 150 niños, niñas y adolescentes, la mitad de ellos de entre 14 y 18 años, dejaron de ser víctimas de la explotación sexual comercial en la ciudad de Buenos Aires durante los últimos siete meses, en el marco del programa de Fortalecimiento de Vínculos de la Dirección de Niñez y Adolescencia porteña.
Aunque 'los procesos suelen ser muy largos y requieren de un seguimiento muchas veces riesgoso, no sólo para los operadores, sino también para las víctimas", el incremento de la cantidad de operadores permitió dar con estos resultados en el corto plazo, afirmó Miguel Sorbello, titular del programa.
(Noticia ampliamente tratada por los medios - 10-7-09)