viernes, 13 de noviembre de 2009

"No sé quién soy; los datos de mi DNI son falsos"


por Gabriel Conte
Huelga una presentación para esta entrevista.

Los invito a leer la presentación que hace la propia entrevistada.



¿Quien sos?



- Según mi DNI me llamo Graciela Palma, tengo 48 años y nací en la Capital Federal. Pero todos los datos de mi DNI son falsos. No sé mi verdadera fecha de nacimiento, se cree que tengo entre 46 y 48 años; hace dos años me enteré que nací en La Plata, en la provincia de Buenos Aires. Siempre supe de mi situación, que no era hija biológica y empecé a enfermarme. Tenía dolores de cabeza las 24 horas al día, problemas para sociabilizarme, problemas de aprendizaje, angustias, en fin, toda la somatización de la mentira y que recrudeció con los años.



Me llevaron a todos los psicólogos, curas sanadores, acupunturistas, manosantas, etc. para que me "sacaran" esas ideas de la cabeza. A los 16 años, un psiquiatra logra que en una reunión familiar me dijeran la verdad. En realidad una versión pero me sirvió confirmar lo que sabía: no era la hija biológica. "Tu madre era una prostituta que iba a tirarte a la basura y te salvamos", así fue la explicación que me dieron.



Jamás creí esa versión pero me ayudó mucho blanquear mi situación. De la peor alumna pasé a ser la mejor, los dolores de cabeza se fueron y de a poco fueron superándose las angustias. No por completo, todavía no sé la verdad y ese espacio en blanco en la vida de uno genera incertidumbres, dolores. Al terminar el secundario no sabía qué carrera elegir y decidí estudiar un idioma. traductorado de ruso. Amaba ese idioma, lo sentía en el alma, era música para mí. Logré que me dijeran algunas cosas más reales o cercanas a la verdad. Mi madre de crianza me contó que mi madre biológica es polaca o rusa (¡con razón el idioma!) Ella había quedado embarazada, estaba captada por un grupo de trata de La Plata.



Mi madre de crianza habló una sola vez con ella. Estaba embarazada de 4 meses, no quiso abortar y tampoco separase de mí pero la amenazaban y quería asegurarse que estaría (yo) con una buena familia. La partera que intervino la citó a mi madre de crianza en la sala de espera de obstetricia del Hospital Español para que, de lejos, viera a La Polaca, mi madre biológica y así hacerse una idea del tipo de bebé que nacería, si era aprobada se realizaba la entrega. Me dice que vio a una mujer joven que le llamó la atención su cabello pelirrojo que tenía la nariz ancha (¡con razón de chiquita me ponían broches de la ropa en la nariz! decían que no era una nariz de gente “fina".



Pasaron 5 meses y llamaron por teléfono, estaba por nacer. Mi madre dice que fueron con mi padre de crianza en el auto hasta La Plata. Presenciaron el parto. Me relató que en cuanto la partera me tomó de las piernitas y lloré bruscamente cortaron el cordón umbilical y se fueron corriendo. Se enteraron que habría nacido otra bebé, es decir, un parto múltiple, una hermana, pero cuando regresaron ya no estaba. En el año 86 falleció mi padre de crianza y la familia que yo había adoptado me dijo "no sos de nuestra sangre" y se fueron. No los volví a ver más.



Hace 18 años nació mi hija, fue muy emocionante verla, igual a mí, por primera vez me reconocía en alguien. Claro, en ese momento me asombró ver a una bebé rubia y de ojos claros cuando yo soy castaño oscuro como su padre y toda la familia del padre. Hoy es una mujer de contextura eslava, toda una polaca. El 16 de marzo de 2002 nació la Agrupación ¿Quiénes somos? donde me dediqué a trabajar ad honorem para que se legisle y el Estado reconozca el derecho a la identidad para todos. No sé si lograré saber más, mi verdadera fecha de nacimiento, algo de "La Polaca" pero muchas personas tienen más datos que yo, más posibilidades y por ellos es mi compromiso. Porque sé en carne propia lo que se siente no conocer la verdadera identidad de origen.



Además de la búsqueda de sus padres por parte de los niños que dieron robados
por la dictadura, ¿cuántas personas creés que están en esa tarea en el país?
¿Puede cuantificarse?



- En Argentina somos más de 3 millones de personas que buscamos la verdadera identidad de origen. No somos adoptados, es decir, no pasamos por el proceso legal de la adopción. Nos anotaron como hijos propios. La palabra "adoptado" se usa con mucha facilidad, se generaliza y es un error. Quienes no fuimos adoptados somos "apropiados", anotados como si fuéramos hijos propios, de sangre.



¿Cuáles estimás que son los principales motivos por los que desconocen si
verdadera identidad?



El principal motivo es justamente no haber seguido el marco legal. Un adoptado a los 18 años si lo desea (no se lo puede obligar, es una decisión personalísima) tiene un expediente donde consultar lo que sucedió al nacer. En algunos casos figura el nombre de la madre biológica, pocas veces del padre. Si tiene hermanos, la situación en que se produjo la adopción, etc.



¿Creés que el Estado se esta ocupando debidamente de estos otros casos?



El Estado no reconoce la búsqueda de la verdadera identidad de origen como una problemática social. Hablamos de un delito que la sociedad con el correr del tiempo lo transformó en una costumbre "bien vista" ya que se daba por sentado que se salvaba a un niño sin pensar en sus derechos. El primer derecho del niño es de estar con su familia biológica. No olvidemos que en esto opera mayormente el tráfico de niños, 3º negocio mundial luego del tráfico de armas y el de drogas. Y el tráfico nunca va a decir de dónde obtiene a ese bebé.



Por eso es importante que la gente no acceda a ese tipo de ofrecimientos, ni aunque se lo regalen porque se alimenta al tráfico y lo que es peor, dañarán a ese bebé de manera irreparable. Hoy el Estado solo reconoce el derecho a la identidad a los casos de lesa humanidad, de la dictadura.



¿Es posible que todavía hoy se continúe con la adopción ilegal de chicos y
chicas?



- Con la justificación de que la adopción está llena de trabas la gente compra o acepta niños y que, al no seguir el procedimiento legal, utilizan para anotarlos como propios certificados de nacidos vivos que arman los médicos y parteras, cambiando todos los datos. Esto sucede en todo el país: no nos engañemos, no es solamente en el Nordeste.



¿Qué es lo que favorece la continuidad de esta dramática ilegalidad?



- Por un lado la existencia cada vez más fuerte del tráfico, tenemos 141 pistas clandestinas donde además de droga salen chicos, bebés, mujeres, entre las mafias se hacen favores. Si el Estado se niega a reconocer nuestra existencia y se niega a ver que las ventas siguen ocurriendo tampoco hará las campañas necesarias para que las personas tomen conciencia del daño que se le hace a un niño, que anotarlo como propio es sustraerle la identidad. Que el niño lo sabe internamente, que al nacer no somos una hoja en blanco. Durante 9 meses además de alimento recibimos información y los seres humanos tenemos archivos genéticos de 4 generaciones.



Y que un hijo... no se compra.



¿Que te parece que debería hacerse desde el Estado para revertir la venta o
apropiación de niños?



Crear conciencia a través de las campañas porque el tráfico existe porque existen compradores. La adopción se traba porque el tráfico se enquista. compra jueces, abogados, médicos, funcionarios, etc. Es una cadena muy larga pero es necesario comenzar los cambios de una vez. Y lo primero es jamás comprar o aceptar de regalo un bebé. El Estado sabe donde y cómo opera el tráfico. ¿Cómo es posible que ante las denuncias se cambien las carátulas por "estafa" como sucedió hace poco con un caso de Santa Fe donde el matrimonio que se llevaba al bebé se quedó con él, los intermediarios libres y la única detenida es la madre biológica? Falla la justicia, falla todo.



¿Y para favorecer la recuperación de la identidad, como en tu caso?



El Estado tiene la obligación de cumplir con la Constitución Nacional y con los pactos internacionales a los cuales adhirió. Los mismos establecen, primero anticiparse, es decir, garantizar al niño permanecer con su familia biológica. Y en caso de que no pudiera ser así que se sigan los pasos legales correspondientes. En nuestros casos tiene la obligación de arbitrar todos los medios necesarios para que la identidad sea restituida. No es verdad que no existan archivos, información. Pero a esos archivos, a las bases de datos no pueden ingresar los particulares ni las ONGs privadas, el Estado es quien debe ocuparse ya que es información muy delicada y estamos hablando de vidas humanas que pueden dañarse aún más ante un error. La información no puede manipularse.



Debe crearse un instituto, una comisión interministerial donde cada área aporte la información necesaria (Registro Civil, Ministerio de Salud, de Seguridad, derechos humanos, etc.) garantizando transparencia, pluralidad y confidencialidad en las búsquedas. El Estado debe armar ese expediente (con toda la información sobre nuestro nacimiento, antecedentes médico- genéticos, etc.) que no tenemos por no haber seguido el marco legal de la adopción.
Debe haber una ley de apertura de archivos de los hospitales y clínicas privadas como se legisló en la Ciudad de Buenos Aires en diciembre de 2006. La ley 2.202/06 que se promulgó en enero/07 pero hasta la fecha no logramos que se reglamentara. También el Registro Civil debe dar la información a cada persona (los trámites son personales). Como dije anteriormente, archivos hay. La provincia de Buenos Aires tiene archivos del año 1880 hasta la fecha (digitalizó hasta el año 50). Hospitales como el Rivadavia, de la Ciudad de Buenos Aires tiene archivos de libros de partos desde el año 30, claro, los niega. Esto se descubrió a través de un amparo que realizó una persona que buscaba su identidad. Se puede, se debe. No hay voluntad política.



¿Que opinión tiene del trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo?



El trabajo de Abuelas es muy importante y ha marcado un camino. Ellas deben ocuparse de su tema porque bastante difícil es, además teniendo en cuenta que muchos desaparecidos eran adoptados lo que aún más complica sus búsquedas. Pero los casos de ellas se deben manejar por la justicia. Nosotros no. No nos tienen que restituir a nadie, no queremos cambiarnos el apellido, simplemente saber lo que sucedió. Te repito: como los adoptados que tienen un expediente donde consultar. Lo que sería importante es que se pudieran intercambiar datos ya que durante la dictadura el tráfico operó también y compartimos muchos médicos y parteras.



Además nuestros padres pudieron, luego de haber nacido nosotros, haber desaparecido, Es decir, nuestros datos podrían serviles también. Es nuestro deseo que algún día esto se comprenda y podamos acompañarnos y colaborar ya que en definitiva, toso luchamos por la verdad. La diputada (Victoria) Donda expresó hace poco "la sociedad tiene el derecho a saber la identidad de todos los que forman parte de ella." La Presidenta, en el lanzamiento del nuevo DNI dijo que la identidad es mucho más que un DNI.



¿Han pedido ayuda a las Abuelas?



Ellas se ocupan de su período, como dije antes, además a través de la justicia. Es otro tratamiento que el de nuestros casos donde además no queremos accionar contra nuestra familia de crianza. Nosotros solo buscamos conocer nuestra historia. Después cada uno decidirá si quiere o no contactarse con esa familia biológica.



¿Y cual es tu opinión sobre el proyecto oficial de extracción compulsiva de
sangre? ¿Podría beneficiarlos?



No estamos de acuerdo con la compulsividad. Hablamos de adultos que pueden decidir, que han sufrido mucho. Tienen que elaborar un dolor muy grande, aceptar lo que sucedió. Si encima se les va a allanar el domicilio... es muy violento. Lo primero debe ser respetar sus tiempos, sus decisiones nos gusten o no. Es muy complejo el tema. Hay que manejarse con mucho respeto por ese joven, por todo lo que siente. Tampoco en nuestros casos consideramos válida la compulsividad. Lo que sí debería hacer el estado es garantizarnos el ADN y poder formar parte del banco nacimientos, de datos genéticos. Como el Estado no reconoce nuestra existencia tampoco nos incluye.



El autor: Gabriel Conte es editor de MDZ. Facebook.com/gabrielconte. En Twitter: @gabriel_conte. Más entrevistas del mismo autor, aquí.

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