lunes, 19 de enero de 2009

El infierno de la explotación sexual infantil en el Mercado Central

El infierno de la explotación sexual infantil en el Mercado Central

La situación en el Mercado Central de chicos explotados sexualmente a cambio de comida, para ellos y sus familias, esconde una red mafiosa que provee a los “consumidores”, y mantiene a los niños alejados de los intentos de trabajadores sociales por rescatarlos y ofrecerles otro panorama.
En ese esquema, la revelación de una adolescente que fue víctima durante varios años de este delito pone de manifiesto la necesidad de una intervención urgente alrededor de la problemática.
“Empecé a prostituirme a los 12 años en el Mercado Central. No tuve muchas opciones. Es que en mi casa, mi papá estaba ausente por una enfermedad grave, y mi mamá limpiaba casas, pero lo que ganaba no alcanzaba. Al principio, iba a buscar las verduras y frutas que tiraban los puesteros, pero al poco tiempo me ofrecieron conseguir la mercadería utilizando mi cuerpo”, dijo Verónica (el nombre es falso, para proteger a la chica).
Actualmente de 20 años, la chica aseguró que en ese lugar hay al menos 200 niños y niñas que habitualmente cambian sexo por comida. “Se tiene que saber lo que pasa ahí adentro, ojalá hagan algo”, expresó Verónica y dijo que los “clientes mayormente son conductores de camiones, pero también hay changarines y trabajadores de otros rubros, y muchos buscan niños cada vez más chicos”, agregando que “cuando yo estaba metida en ese mundo, hasta venían policías”.
Amplificados. “El Mercado Central es una ciudad aparte, un lugar donde todos los vicios, inequidades y problemas de la sociedad están amplificados, y desde nuestro lugar intentamos rescatar a los chicos, mostrarles que otra realidad es posible, que pueden crecer de forma sana, pero es difícil”, dijo Gilda Acosta, de la ONG Tra.Sos, cuyos integrantes trabajan desde 2001 en el predio.
En 2006, tras varios años de labor, los trabajadores sociales de Tra.Sos confeccionaron un informe con resultados contundentes. El estudio fue denominado "Aproximación Diagnóstica de las Actividades Paralelas en el Interior del Mercado Central" y reveló el excesivo consumo de alcohol, el ejercicio de la prostitución por parte de adultos y la explotación sexual de chicos menores de edad, el gran consumo de drogas y la casi nula presencia policial.
(Diario Popular, pág. 15, 18/1/09 – Maximiliano Montenegro)

No hay comentarios: